La nuez pecán se consolida como una economía regional en crecimiento en Argentina, impulsada por la calidad del producto, la trazabilidad y el agregado de valor.

En ese marco, se anunció la realización del IV Simposio Sudamericano del Pecán y la Convención Anual de CAPPECÁN, que tendrán lugar del 28 al 30 de octubre en Tucumán y Catamarca, con lanzamiento en Expoagro.

Se trata de un fruto seco de alto valor económico, con demanda internacional sostenida. Su consumo crece en la alimentación humana por sus propiedades nutracéuticas. Actualmente, el país cuenta con unas 12.000 hectáreas implantadas y una producción estimada de 3.000 toneladas.

Alrededor del 65 % de esa producción se exporta a mercados como Estados Unidos, Europa, Brasil, Rusia, Medio Oriente y el Sudeste asiático. El resto se destina al mercado interno, que también muestra señales de expansión.

El cultivo comenzó a desarrollarse con fuerza a partir del año 2000, con el impulso del proyecto INTA PROPecán. La introducción de variedades adaptadas permitió su expansión en distintas regiones productivas del país.

Tradicionalmente, Entre Ríos y Buenos Aires concentraron la mayor superficie. Sin embargo, en los últimos años se sumaron provincias como Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Misiones, Catamarca, Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Chaco.

 

Tecnología, mercados y potencial productivo

En el NOA, el crecimiento es significativo. Catamarca y Tucumán lideran la superficie implantada en la región, con plantaciones tecnificadas. Se destacan sistemas de riego presurizado, alta densidad de plantas y mecanización de labores.

Los ambientes cálidos y secos ofrecen ventajas productivas. Permiten reducir la presión de plagas y enfermedades, y alcanzar niveles de calidad comparables a los principales países productores.

Además, la cercanía a puertos del Pacífico facilita la logística exportadora hacia Asia. Esto abre nuevas oportunidades comerciales para el sector.

La tecnología juega un rol clave. La selección varietal, el uso de plantas injertadas y la fertirrigación son determinantes para maximizar rendimientos. También lo es la mecanización de tareas como poda, sanidad y cosecha.

En poscosecha, el proceso incluye secado, clasificación, pelado mecánico y almacenamiento en frío. Estos factores son decisivos para asegurar calidad exportable.

Desde CAPPECÁN destacan que la actividad dejó de ser incipiente. Hoy, la nuez pecán forma parte de una economía regional en expansión, con mayor profesionalización y foco en mercados exigentes.

El crecimiento no es homogéneo. Conviven montes jóvenes con otros en plena producción, y productores de distintas escalas. Aun así, la tendencia es positiva y sostenida.

Un punto clave es la estructura etaria de las plantaciones. Muchas aún no alcanzaron su máximo potencial productivo. Esto indica que el volumen podría aumentar en los próximos años sin necesidad de ampliar significativamente la superficie.

Entre los motores del crecimiento se destacan la demanda internacional, la incorporación de tecnología y el trabajo articulado entre productores e instituciones.

 

Ventaja estratégica

Argentina cuenta con una ventaja estratégica: produce en contraestación respecto del hemisferio norte. Esto mejora su posicionamiento en el comercio global. En los últimos años se lograron avances en exportaciones. Un hito fue el ingreso al mercado chino. También se consolidaron envíos a América, Europa, Asia, África y Medio Oriente.

A nivel global, México y Estados Unidos lideran el comercio de pecán. Sin embargo, Argentina gana protagonismo como origen del hemisferio sur.

El desafío hacia adelante será fortalecer la infraestructura de poscosecha, mejorar la logística y consolidar estándares de calidad. De esta manera, la nuez pecán podrá seguir ampliando su presencia en los mercados internacionales.

Fuente: Inta Informa
Créditos de las fotos: CAPPECÁN

Compartir