En el marco de Expoagro, los sistemas forrajeros se posicionaron como protagonistas de una transformación tecnológica que impacta de lleno en la eficiencia productiva.
Durante la muestra, el director de Espacio Forrajero, el ingeniero agrónomo Pablo Cattani, analizó las principales innovaciones que ya comienzan a redefinir el manejo del forraje en la Argentina.
La exposición dejó en evidencia un escenario dinámico. Según el especialista, la magnitud de las novedades presentadas confirma una etapa de fuerte evolución. En particular, destacó el avance de las nuevas picadoras, que incorporan mayor potencia de motor y sistemas avanzados de procesamiento de datos.
En este sentido, estas máquinas permiten acceder a información en tiempo real. Por lo tanto, facilitan una toma de decisiones más precisa y oportuna en cada etapa del proceso productivo. Además, presentan mejoras mecánicas significativas, como embocadores más anchos, que optimizan la entrada del material.
Como resultado, se espera una mejor calidad de procesamiento, especialmente en cultivos como el maíz. Este aspecto será clave para evaluar su desempeño durante la próxima campaña.
Tecnología aplicada a la alimentación y la eficiencia
Por otro lado, los avances no se limitan al picado. También se observan cambios relevantes en la producción de heno de alta calidad. En efecto, la incorporación de vagones forrajeros con sistemas de pre picado abre nuevas posibilidades operativas.
En consecuencia, algunos procesos tradicionales podrían simplificarse. Por ejemplo, la necesidad de utilizar roto enfardadoras podría reducirse, ya que el material puede ser recolectado, compactado y acondicionado en menos etapas.
Asimismo, la digitalización gana terreno en la alimentación animal. Actualmente, existen comederos equipados con sensores que permiten monitorear el consumo en tiempo real. Gracias a aplicaciones móviles, los productores pueden evaluar la eficiencia alimenticia de manera remota.
Este desarrollo, de origen nacional, representa un salto importante. No solo mejora la gestión diaria, sino que también optimiza el uso de los recursos disponibles.
A su vez, la irrupción de nuevos mixers de gran capacidad marca otro hito. Estos equipos pueden procesar rollos enteros sin necesidad de pretratamiento. De esta manera, logran mezclas homogéneas que favorecen la calidad de las dietas.
Producción circular y sostenibilidad
En paralelo, la innovación también alcanza al manejo de efluentes. En particular, se destacan equipos de riego capaces de utilizar líquidos provenientes de lagunas de decantación.
Esto permite implementar esquemas de fertirriego eficientes. Es decir, se reintegran nutrientes al sistema productivo, reduciendo desperdicios. De este modo, se consolida un modelo de producción circular.
En definitiva, los sistemas forrajeros avanzan hacia una integración cada vez mayor entre tecnología, eficiencia y sustentabilidad. La capacidad de reutilizar recursos y mejorar la productividad posiciona al sector como un actor estratégico.
Finalmente, el desarrollo de estas tecnologías, muchas de ellas de origen nacional, refuerza el rol de la agroindustria argentina. En este contexto, los sistemas forrajeros no solo optimizan la producción, sino que también consolidan al país como una verdadera fábrica de proteína para el mundo.







