La Jornada de Cultivos Especiales celebró su 25ª edición en Sinsacate, consolidándose como un espacio clave para el sector legumbrero del norte cordobés.
Bajo el lema “promoviendo sinergia en toda la cadena de legumbres”, el encuentro reunió a referentes técnicos, productivos y empresariales. La actividad fue organizada por Granaria SA en el Hotel Nawan.
El evento puso el foco en la articulación entre los distintos eslabones, la mejora en la calidad y las oportunidades de agregado de valor. También se analizaron los desafíos actuales de los cultivos especiales, en un contexto dinámico y competitivo.
Gastón López, director de Granaria SA, destacó la evolución del encuentro a lo largo del tiempo. Recordó que los comienzos fueron modestos, incluso con jornadas realizadas a campo o bajo carpas. Sin embargo, remarcó que el crecimiento fue sostenido y acompañado por las necesidades del sector.
En ese sentido, señaló que alcanzar 25 ediciones representa un motivo de orgullo. También subrayó la importancia de haber mantenido el objetivo inicial de fortalecer cada eslabón de la cadena, respetando sus roles.
Sinergia, calidad y proyección internacional
Desde el ámbito técnico, la especialista en garbanzo Julia Carreras resaltó la continuidad del trabajo en investigación. Por su parte, Jorge Vidal, vicepresidente primero de CLERA, puso el acento en la necesidad de mejorar la calidad de la producción.
Según indicó, el desafío pasa por optimizar semillas, genética y estándares comerciales. Esto permitiría posicionar a Argentina entre los principales jugadores del mercado global de legumbres.
Además, destacó que el garbanzo ha tenido un crecimiento significativo en los últimos años. Pasó de ser un cultivo orientado al consumo interno a ganar presencia en mercados internacionales. Para sostener ese avance, consideró clave lograr mejores calibres, calidad homogénea y buenos rendimientos.
Desde la academia, el decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC, Jorge Dutto, valoró la continuidad institucional del trabajo conjunto con Granaria. Señaló que llevan 15 años de colaboración en estas jornadas.
También mencionó que ya cuentan con siete variedades desarrolladas en conjunto y que hay nuevas en proceso. A su vez, destacó el aporte de la facultad en la transformación de alimentos, no solo en la producción primaria.
En ese marco, resaltó el desarrollo de un garbanzo de tegumento negro, trabajado en distintos laboratorios. Este material presenta cualidades diferenciales desde el punto de vista nutricional.
La Jornada de Cultivos Especiales volvió a poner en agenda la importancia de la innovación y la articulación. El desafío ahora es sostener el crecimiento y mejorar la competitividad en los mercados internacionales.







