Los cultivos estivales en La Pampa muestran un escenario altamente favorable tras un marzo con lluvias por encima del promedio.

Según el relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba, correspondiente del 30 de marzo al 5 de abril, los perfiles de humedad se recompusieron y permitieron proyectar rindes superiores a la campaña previa. En este contexto, los cultivos estivales consolidan un panorama productivo con resultados destacados, especialmente en maíz y girasol.

Durante marzo, las precipitaciones resultaron determinantes. No solo mejoraron la condición de los cultivos, sino que además impulsaron estimaciones récord en producción. En maíz, la proyección alcanza los 4,9 millones de toneladas, superando ampliamente los registros históricos. En girasol, la cosecha prácticamente finalizada permitió consolidar 761 mil toneladas, también en niveles inéditos.

Buen desempeño general con foco en maíz y girasol

En primer lugar, el maíz presenta condiciones mayoritariamente muy buenas. Los técnicos destacan que el rinde promedio estimado sería el más alto de las últimas cinco campañas. Además, la producción superaría el promedio histórico en 1,5 millones de toneladas. Sin embargo, persisten diferencias según ambiente y fecha de siembra.

Por un lado, las siembras tardías muestran mejores desempeños, especialmente aquellas sin antecesor invernal. Por otro lado, la cosecha de maíces tempranos avanza lentamente, mientras que los tardíos concentrarán su trilla hacia julio. En zonas como General Pico, se observan lotes cercanos a los 100 qq/ha, aunque aún en etapa de llenado.

En cuanto al girasol, la cosecha avanzó a buen ritmo y permitió ajustar las estimaciones. El rinde promedio aumentó cerca de dos quintales respecto al informe anterior. Aun así, el cultivo estuvo condicionado por estrés hídrico y térmico durante su período crítico. Esto generó variabilidad entre ambientes.

Por ejemplo, en localidades como Catriló e Intendente Alvear se registraron rindes cercanos a 30 qq/ha en lotes tardíos favorecidos por lluvias. En contraste, en Guatraché se reportaron mínimos de 12 qq/ha en planteos tempranos. A pesar de estas diferencias, la producción total sería la más alta registrada, impulsada por una mayor superficie sembrada.

Soja, maní y sanidad: evolución favorable con algunos contrastes

Por otra parte, la soja presenta condiciones generales muy buenas. Las lluvias recientes favorecieron su recuperación, aunque continúan las diferencias según ambiente. La primera estimación ubica el rinde levemente por encima de campañas anteriores.

En el norte provincial se concentran las mejores expectativas. En Intendente Alvear se reportaron máximos de 42 qq/ha en siembras tempranas. Asimismo, las siembras tardías alcanzaron valores cercanos a 40 qq/ha. La soja de segunda mantiene potencial, aunque su resultado dependerá de la fecha de la primera helada.

En paralelo, el cultivo de maní se encuentra en etapa de madurez. En Intendente Alvear comenzó el arrancado de los primeros lotes. El rinde promedio estimado se mantiene en línea con campañas anteriores, con máximos de 32 qq/ha. En general, el estado del cultivo es muy bueno.

Desde el punto de vista sanitario, la presión de enfermedades y plagas es baja. En maíz se detectaron casos aislados de roya y presencia moderada de isoca de la espiga. En soja predominan la arañuela roja y complejos de chinches con incidencia moderada. En maní se registraron casos puntuales de enfermedades fúngicas, favorecidas por la humedad reciente.

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