El maní argentino continúa consolidándose como referencia mundial por su calidad, trazabilidad y eficiencia productiva. En este escenario, el maní no solo lidera exportaciones, sino que también despierta un creciente interés internacional por su modelo tecnológico y organizativo.

Durante el reciente Circuito Nacional de Maní, quedó ratificado el posicionamiento de Argentina como principal exportador global. Este evento, además, reunió a referentes técnicos y comerciales de toda la cadena.

En ese marco, una delegación integrada por profesionales de México visitó el país. El objetivo fue conocer en profundidad el sistema productivo que sustenta el éxito del cultivo.

Así, el modelo argentino volvió a destacarse por su enfoque integral. Este combina innovación, manejo agronómico y estándares de calidad cada vez más exigentes.

Articulación, conocimiento y tecnología como pilares del sistema

Por un lado, la articulación público-privada resulta clave para el desarrollo del sector. En este contexto, la empresa COMPO EXPERT impulsó la visita técnica internacional.

Según explicó Mauricio Castillo, gerente de Marketing y Desarrollo, el interés global crece de forma sostenida. Esto responde a la eficiencia lograda en la producción de maní.

Asimismo, la capacitación tuvo un rol central en la experiencia. La delegación participó en instancias académicas en la Universidad Nacional de Córdoba. Además, recorrió el Campo Escuela y visitó laboratorios especializados y semilleros. Estas actividades permitieron observar de cerca la tecnología aplicada al cultivo.

La inmersión técnica de los visitantes fue profunda y de altísimo nivel académico, abarcando una capacitación de excelencia en la UNC liderada por la Dra. María Alejandra Pérez, una reconocida especialista en la vinculación estratégica con empresas del rubro.

El itinerario de formación y descubrimiento a campo se completó con recorridos exhaustivos por el campo y visitas a instituciones de vanguardia como los laboratorios especializados JLA y el semillero Variedades del Carmen. “No solo somos una empresa nacional con mirada en el cultivo, sino una multinacional que se interesa por el maní y brinda a sus clientes las mejores herramientas tecnológicas para producir de manera eficiente”, sentenció Castillo, quien estuvo acompañado durante toda la intensa gira por los ingenieros Federico Ceccon y Micaela Lencina.

De este modo, se evidenció un sistema basado en conocimiento técnico y mejora continua. Esto fortalece la competitividad del sector en los mercados internacionales. Por otra parte, uno de los ejes más relevantes fue la nutrición de precisión. Históricamente, este aspecto no había sido prioritario en el cultivo.

Sin embargo, investigaciones recientes demostraron su impacto directo en la rentabilidad. Los ensayos, realizados en múltiples campañas y localidades, arrojaron resultados contundentes.

En consecuencia, el uso de fertilizantes microgranulados como arrancadores mostró beneficios claros. Entre ellos, mejoras en rendimiento y calidad comercial del grano.

Particularmente, se observó un avance significativo en la granometría. Este factor resulta determinante para alcanzar estándares de maní confitería. No obstante, también emergen nuevos desafíos productivos. Entre ellos, se destaca la creciente deficiencia de micronutrientes en los suelos. En especial, la falta de Zinc, Boro y Magnesio comienza a limitar los techos productivos. Por lo tanto, su corrección se vuelve una prioridad agronómica.

Frente a este escenario, las soluciones nutricionales adquieren mayor relevancia. La incorporación de tecnologías adaptadas permite mejorar la eficiencia del cultivo.

Finalmente, el modelo argentino demuestra que el liderazgo global no es casual. Por el contrario, es el resultado de una estrategia basada en innovación, conocimiento y calidad.

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