En Hernando se realizó una nueva Jornada de Manejo de Fungicidas en Maní, donde técnicos y especialistas presentaron resultados sobre el comportamiento de viruela y sclerotinia.

Durante la actividad se evaluaron fungicidas experimentales y comerciales, con el objetivo de mejorar las estrategias sanitarias del cultivo y optimizar la productividad.

La ingeniera agrónoma Victoria Mandrile explicó que el trabajo de investigación lleva 16 años de continuidad. Según indicó, la iniciativa surgió a partir del interés de productores maniceros que asistían a jornadas de malezas y solicitaban espacios específicos sobre enfermedades y fungicidas.

Además, destacó que durante muchos años los ensayos se realizaron de manera privada. Sin embargo, desde la campaña pasada decidieron abrir las puertas al público junto al equipo de CTA, para compartir información técnica y resultados a campo.

Mandrile señaló que el trabajo se concentra en investigación y desarrollo. Por eso, gran parte de la tarea apunta a entender por qué algunos tratamientos no alcanzan los resultados esperados y cómo mejorar el manejo sanitario.

La profesional remarcó que la planificación comienza varios meses antes de la siembra. En ese sentido, explicó que desde agosto o septiembre se definen los lotes, las variedades y las propuestas de trabajo junto a las empresas participantes.

También indicó que los ensayos se manejan como un lote productivo convencional. La diferencia principal radica en los tratamientos sanitarios aplicados sobre cada parcela experimental.

Evaluación permanente de fungicidas y seguimiento sanitario

Durante la campaña, los equipos técnicos realizan aplicaciones y evaluaciones periódicas cada siete o diez días, según las condiciones climáticas. Luego de la cosecha, cada empresa recibe un informe detallado con la performance de sus productos frente a testigos comerciales y absolutos.

El ingeniero agrónomo Julio Gallo, uno de los organizadores del encuentro, recordó cómo evolucionó el manejo sanitario del maní en los últimos años.

“El clorotalonil hoy es una base indispensable dentro del esquema sanitario del cultivo”, afirmó. Además, explicó que hace 16 años las aplicaciones debían repetirse rápidamente porque el cultivo perdía protección en pocos días.

Gallo sostuvo que el productor debe conocer en profundidad los fungicidas que utiliza y no depender solamente de una tecnología puntual. Según detalló, un manejo incorrecto puede provocar desfoliación y pérdidas de rendimiento por el avance de viruela.

Asimismo, remarcó que el cultivo de maní exige actualización constante. En consecuencia, consideró fundamental incorporar nuevos productos y tecnologías de manera equilibrada, sin reemplazar completamente las prácticas de manejo ya consolidadas.

Finalmente, agradeció el acompañamiento de empresas y productores durante todos estos años de trabajo conjunto, investigación y validación técnica en campo.

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