Las exportaciones de hortalizas alcanzaron durante el primer cuatrimestre del año un récord histórico en valor al sumar 265 millones de dólares. El monto representó un crecimiento del 17% respecto del mismo período de 2025 y constituyó el registro más alto de los últimos 22 años.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, el volumen exportado también mostró una evolución positiva. En total se enviaron al exterior 269.351 toneladas, un 12% más que en igual período del año anterior, según cifras del INDEC.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por productos de alto volumen comercial, como el ajo fresco, las preparaciones de papa congelada, las semillas hortícolas y la cebolla.
Semillas, ajo y papa lideraron el crecimiento
Dentro de las exportaciones de hortalizas, las semillas hortícolas registraron uno de los mayores incrementos. Las ventas crecieron un 84% y alcanzaron los 22,8 millones de dólares, el valor más alto desde 2004. Las cebollas frescas también mostraron un fuerte desempeño, con un aumento del 72% y exportaciones por 14 millones de dólares.
Por su parte, el ajo fresco incrementó sus ventas externas un 21% hasta llegar a los 105 millones de dólares. Las preparaciones de papa congelada crecieron un 5% y superaron los 110 millones de dólares, estableciendo un récord para un primer cuatrimestre.
Otros productos también registraron avances. Los zapallos y calabazas aumentaron un 57% en valor, mientras que las zanahorias y los nabos crecieron un 55%. Las papas frescas o refrigeradas mejoraron un 7%.
Además, la batata volvió a registrar ventas externas luego de varios cuatrimestres sin exportaciones. Alcanzó un récord desde 2004 con envíos por 188.000 dólares y un volumen de 499 toneladas.
Brasil se consolidó como el principal destino de las ventas, seguido por Estados Unidos, Chile, Países Bajos, Uruguay, Paraguay y España.
Desde la cartera agropecuaria destacaron que las exportaciones de hortalizas reflejaron una mayor diversificación de la oferta argentina y un crecimiento del agregado de valor en las distintas regiones productivas del país.







