Los granos destinados a la industrialización comenzaron la campaña 2025/26 con resultados dispares en Argentina.
Mientras el girasol y el trigo avanzan hacia niveles históricos de molienda, la soja y el maíz mantienen un crecimiento moderado. El maní, en tanto, muestra un buen inicio, aunque con perspectivas inferiores al récord del ciclo anterior.
Así lo indicó un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba, que analizó la evolución de la molienda de los principales cultivos durante los primeros meses de la campaña.
El mayor impulso corresponde al girasol. En el primer semestre ya se industrializaron 2,9 millones de toneladas, un 28% más que en igual período del año anterior. También es volumen más alto de la serie. Si se cumplen las proyecciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la campaña finalizará con un récord de 6 millones de toneladas procesadas.
En trigo también se espera un nuevo máximo. Durante los primeros siete meses de la campaña se molieron más de 3,6 millones de toneladas y las estimaciones oficiales anticipan un cierre de 7,2 millones de toneladas, el mayor registro histórico.
La soja y el maíz mantienen una evolución positiva
La industrialización de soja alcanzó 11,8 millones de toneladas durante el primer trimestre de la campaña, un 4% por encima del mismo período del ciclo pasado. Se trata del mejor registro de los últimos cuatro años.
La producción de subproductos también creció. El aceite aumentó 6%, el pellet 5% y el expeller mostró la mayor suba, con un incremento del 8%. En Córdoba se industrializaron 742 mil toneladas de soja. Aunque el volumen fue levemente inferior al del año pasado, representa el segundo valor más alto de la serie provincial.
El maíz también registró una mejora. En el primer cuatrimestre se industrializaron 2,4 millones de toneladas, un 3% más que un año atrás, aunque todavía por debajo del récord alcanzado en la campaña 2022/23.
Para el ciclo 2025/26 se estima que 3,3 millones de toneladas de maíz se destinarán a procesos industriales y otros usos. Además, unos 18 millones de toneladas serán utilizadas para alimentación animal.
Entre los principales destinos industriales sobresalen la producción de alimentos balanceados, con un crecimiento del 4%, mientras que la molienda húmeda y la seca mostraron leves retrocesos.
Los granos procesados por la industria continúan siendo un componente clave para la producción de aceites, harinas, pellets y otros subproductos con fuerte impacto en la cadena agroindustrial.
El informe de la BCCBA también destaca el desempeño del maní. Durante el primer cuatrimestre se industrializaron 96 mil toneladas, un 10% más que en igual período del ciclo anterior y el mayor volumen registrado para ese lapso.
Sin embargo, la Cámara Argentina del Maní proyecta una molienda anual de 206.236 toneladas. Esa cifra sería un 29% inferior a la estimada para la campaña pasada.
En conjunto, el comportamiento de los granos destinados a la industria confirma un escenario heterogéneo. El girasol y el trigo lideran el crecimiento, mientras que soja, maíz y maní muestran desempeños más moderados al inicio de la campaña 2025/26.







