El establecimiento Santa Julia de la UCC avanza con tecnología para medir de manera precisa la eficiencia de conversión alimenticia en bovinos. El trabajo se desarrolla en la Estación Zootécnica que la Universidad Católica de Córdoba tiene en Malvinas Argentinas.

Actualmente, se evalúan novillos de la raza San Ignacio provenientes de distintos puntos del país. El programa comenzó el año pasado y contempla un período de trabajo de cinco años.

La segunda prueba permite analizar la eficiencia de conversión o RFI individual de cada animal. También se estudian la ganancia diaria de peso y diferentes características vinculadas con la calidad de la carne.

Para obtener los datos, los investigadores miden el consumo individual de materia fresca. Además, realizan ecografías de carcasa y pesajes al inicio, durante el ensayo y al final.

Los comederos inteligentes registran cada ingreso de los animales. También permiten conocer cuánto alimento consume cada ejemplar y cuánto tiempo permanece dentro del comedero.

Toda la información recolectada se almacena en la nube. Luego, los investigadores pueden descargar los registros y analizarlos mediante planillas de Excel.

 

Tecnología para detectar diferencias y mejorar la selección

Una de las herramientas utilizadas permite visualizar rápidamente variaciones en el consumo. Mediante una escala de colores, los investigadores pueden identificar animales que consumen por encima o debajo del promedio. Estos cambios también pueden aportar señales sobre el estado de los animales. Una disminución del consumo podría relacionarse con una enfermedad, una lesión u otro inconveniente.

El sistema utiliza conexión permanente a internet y cada comedero cuenta con una red individualizada. Además, las alertas sobre posibles inconvenientes llegan mediante Telegram. Los equipos poseen sensores infrarrojos y lectores de caravanas electrónicas. Así, pueden identificar al animal, registrar su ingreso y medir el tiempo que permanece comiendo. Cuando el bovino ingresa, la batea se coloca en cero. De esta manera, el sistema calcula el consumo a partir de la diferencia registrada durante la visita.

La investigación también contempla estudios sobre bienestar animal. Los comederos permiten analizar cómo determinadas prácticas sanitarias o reproductivas pueden modificar el consumo individual.

La eficiencia de conversión tiene impacto directo sobre los costos de alimentación. Además, puede contribuir a reducir la huella ambiental de la producción ganadera.

Los animales más eficientes requieren menos alimento para alcanzar determinados niveles productivos. Esto también puede asociarse con menores emisiones de metano, según distintas investigaciones.

En Santa Julia, la información obtenida combina objetivos productivos y científicos. Los animales evaluados también integrarán el futuro plantel de reproductores destinado a extracción de semen e inseminación.

El uso de estos sistemas tecnológicos crece entre cabañas, feedlots y empresas privadas. La cantidad de información disponible abre nuevas posibilidades para desarrollar investigaciones y mejorar la toma de decisiones.

Compartir