Las lluvias fueron escasas y heterogéneas durante julio en Córdoba, mientras que en Santiago del Estero el trigo comenzó a transitar su período crítico con condiciones mayormente buenas.
El análisis surge de los últimos informes agrometeorológicos y agronómicos elaborados para ambas provincias. La información fue presentada por la geóloga María Eugenia Capone, del Departamento de Información Agronómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA).
Julio dejó poca humedad en los suelos cordobeses
Durante julio, Córdoba registró un escenario marcadamente más seco que el observado durante el mismo período de 2025. Los mayores acumulados de lluvia se concentraron en el sudeste provincial. En el departamento Marcos Juárez se registró un promedio cercano a los 15 milímetros. Sin embargo, la distribución de las precipitaciones fue heterogénea.
Las temperaturas también mostraron una importante variabilidad. Durante el mes se produjeron heladas meteorológicas, con registros mínimos de hasta -9 °C. En el extremo opuesto, las temperaturas máximas superaron los 31 °C. Esta amplitud térmica tuvo impacto sobre las condiciones productivas y la disponibilidad de agua.
En superficie, la disponibilidad hídrica presenta una situación crítica. El contenido de agua ronda el 30%, aunque las condiciones mejoran en profundidad en el centro y el sudeste de Córdoba.
En este contexto, las lluvias que puedan registrarse durante las próximas semanas serán determinantes para recomponer las reservas superficiales.
El trigo de Santiago del Estero atraviesa una etapa clave
En Santiago del Estero finalizó la siembra de los principales cultivos invernales. La superficie implantada supera las 300.000 hectáreas de trigo y alcanza unas 14.000 hectáreas de garbanzo.
El trigo comenzó a transitar su período crítico en condiciones mayormente buenas. No obstante, se registraron episodios puntuales de estrés asociados a temperaturas extremas y anegamientos en sectores bajos.
Desde el punto de vista sanitario, el panorama es estable. De todos modos, se detectaron focos aislados de roya amarilla y presencia de orugas defoliadoras.
La situación hídrica es más complicada en el oeste y centro de Santiago del Estero. Allí, las reservas en la capa arable son prácticamente nulas. Las condiciones mejoran hacia el sudeste provincial, donde existe una mayor disponibilidad de humedad.
Qué se espera para agosto, septiembre y octubre
Para el trimestre agosto-septiembre-octubre, el Servicio Meteorológico Nacional prevé precipitaciones dentro de los valores normales en Córdoba y Santiago del Estero.
En cuanto a las temperaturas, el pronóstico indica valores superiores al promedio para ambas provincias. Además, el informe señala una probabilidad del 100% de que prevalezcan las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño durante este período.
Para la próxima semana, en tanto, las precipitaciones se concentrarían principalmente sobre el noreste del país. Las temperaturas medias se ubicarían entre los 8 °C en el sur de La Pampa y los 14 °C en el norte de Santiago del Estero.
El comportamiento de las lluvias y las temperaturas será clave para definir la evolución de los cultivos invernales durante las próximas semanas.







