Silos Mengo continúa consolidando su presencia en el almacenamiento de granos desde su planta industrial de Río Tercero, Córdoba.
La empresa cuenta con más de 50 años de trayectoria y desarrolla soluciones integrales para distintos perfiles de clientes. Su propuesta incluye desde pequeños productores hasta acopiadores, industrias y centrales portuarias.
El Téc. Electr. Ramiro Maniscotti, coordinador general de la firma, explicó que la planta de Río Tercero funciona desde hace poco más de cinco años. Desde allí se fabrican plantas de silos y sistemas de acopio bajo la modalidad llave en mano. El servicio puede abarcar todo el proceso, desde la obra civil hasta la puesta en marcha.
La compañía trabaja directamente con Ternium como principal proveedor de acero. Utiliza chapas galvanizadas y acero al carbono, además de distintos materiales para sus desarrollos.
Actualmente, uno de los objetivos es avanzar hacia una nueva generación de productos fabricados íntegramente en acero galvanizado y con sistemas abulonados.
Fabricación con tecnología y mantenimiento simplificado
Dentro de esta evolución se encuentran codos abulonados, amortiguadores, torres de soporte y elevadores. El sistema busca facilitar tanto la fabricación como el mantenimiento de los equipos.
Los codos, por ejemplo, están expuestos al desgaste provocado por el movimiento del cereal. Cuando una pieza necesita ser reemplazada, el cliente puede informar el inconveniente a la empresa.
Silos Mengo prepara entonces el repuesto y lo envía para realizar el recambio. Según Maniscotti, el procedimiento es sencillo y puede ser ejecutado por el responsable de mantenimiento de la planta.
La fabricación comienza una vez concretada la venta. El proyecto pasa al área de obras y proyectos, donde se desarrolla la ingeniería correspondiente. Luego llega la etapa de ingeniería de detalle. Allí se realizan los procesos de nesting y las bajadas a producción.
En la planta industrial, la fabricación continúa con corte láser, punzonado, armado y soldadura. Posteriormente, las piezas pasan por granallado y pintura antes de su expedición.
El corte láser ocupa un lugar central en la producción. “Casi todos los productos pasan por el láser”, explicó Maniscotti al describir el proceso industrial.
Una oferta que llega hasta el montaje y la puesta en marcha
La línea de silos incluye modelos con capacidades que van desde 50 hasta 12.500 toneladas. Los diámetros disponibles abarcan desde 3 hasta 30 metros.
La propuesta también contempla diferentes sistemas de transporte. Entre ellos se encuentran extractores cerrados, bateas, cintas transportadoras y transportadores a cadena tipo redler.
Los equipos se fabrican en distintas capacidades, desde 15 hasta 300 toneladas por hora. La empresa cuenta además con productos estándar que se producen aprovechando los cortes de chapa utilizados en otros procesos.
Una vez fabricados, los componentes se organizan en la nave de expedición. Allí se distribuyen por sectores y boxes según cada obra en curso. El proceso continúa con el traslado de los equipos hacia el destino. Para ello, la firma cuenta con un grupo de montaje y transporte propio.
El servicio puede incluir una planta completa, una ampliación o la modificación de una instalación industrial existente. En todos los casos, el objetivo es acompañar al cliente durante las diferentes etapas.
De esta manera, Silos Mengo integra fabricación, logística y montaje dentro de una misma propuesta. La empresa también participa en la puesta en marcha de las instalaciones.
El modelo de trabajo apunta a ofrecer una solución integral para el almacenamiento de granos. La combinación de ingeniería, fabricación y servicio permite atender proyectos de diferentes escalas y necesidades productivas.







