La adopción de tecnología se posiciona como un factor determinante en la actual campaña de cosecha gruesa, en un contexto de alta producción y creciente generación de datos en el agro.

En una nueva edición del micro Agro Inteligencia, el Ing. Agr. Fernando Scaramuzza, especialista en agricultura de precisión, analizó el escenario productivo y el rol estratégico de la información en el campo.

Según explicó Scaramuzza, se trata de una campaña que recién comienza, pero que se perfila como extensa y con resultados muy positivos. “Estamos frente a una campaña que puede ser récord, superando los 150 millones de toneladas, lo cual es muy bueno para Argentina”, señaló el especialista.

Sin embargo, destacó que el verdadero desafío no es solo producir más, sino aprovechar mejor los datos que se generan durante la cosecha. “Es fundamental que toda esa información quede registrada en plataformas que permitan procesarla y transformarla en conocimiento útil”, afirmó Scaramuzza.

 

El valor de los datos para la toma de decisiones

El especialista remarcó que el manejo eficiente de la información permite mejorar la toma de decisiones en cada etapa del proceso productivo. En ese sentido, comparó el rol del técnico con el de un “director de orquesta”, encargado de integrar datos y convertirlos en estrategias concretas.

“La información bien utilizada nos acerca al máximo potencial productivo, siempre que podamos aprovechar al 100% las herramientas disponibles”, sostuvo el entrevistado.

En este contexto, la adopción de tecnología no solo implica incorporar maquinaria o software, sino también desarrollar capacidades para interpretar datos y aplicarlos correctamente en el campo.

Además, Scaramuzza subrayó la importancia de difundir estos avances. Consideró que los espacios de comunicación tienen un rol clave para acercar estos conocimientos a los productores y mostrar casos reales de implementación.

“Vamos a buscar casos de éxito donde se utilice la tecnología de la mejor manera, junto con las empresas, para mostrar los resultados concretos que se obtienen”, concluyó.

De esta manera, la adopción de tecnología se consolida como un pilar de la modernización del agro argentino, impulsando mayor eficiencia, mejores decisiones y un uso más inteligente de los recursos.

Compartir