El Bovino Criollo se posiciona como una de las razas con mayor resistencia natural a la garrapata común del bovino, según estudios realizados por especialistas del INTA. Este atributo representa una ventaja clave para mejorar el manejo sanitario en zonas donde el parásito afecta la producción.
Las investigaciones, desarrolladas durante más de 40 años en INTA Leales, Tucumán, confirmaron que esta resistencia tiene base genética. Además, abre nuevas oportunidades para optimizar la eficiencia productiva y reducir el uso de tratamientos químicos.
El Bovino Criollo también se destaca por su adaptabilidad a diversos ambientes, rusticidad, facilidad de parto y longevidad. Estas características lo consolidan como un recurso estratégico dentro de la ganadería argentina.
Clave genética y aporte a la producción ganadera
De acuerdo con los especialistas, la resistencia a la garrapata (Rhipicephalus microplus) se explica por un proceso de selección natural de más de 500 años. Este origen, vinculado a razas ibéricas, favoreció la adaptación frente a parásitos similares.
Los estudios, que combinan mediciones a campo con herramientas de genómica, demostraron que este rasgo es heredable. Por lo tanto, puede incorporarse en programas de mejoramiento genético.
La infestación por garrapatas genera pérdidas productivas. Reduce la ganancia de peso y afecta la calidad del cuero. También actúa como vector de enfermedades como babesiosis y anaplasmosis.
Frente a este escenario, la selección genética aparece como una herramienta complementaria al control químico. En este sentido, el Bovino Criollo ofrece una alternativa concreta para sistemas ganaderos más resilientes.
Los trabajos recientes identificaron regiones cromosómicas asociadas a menor carga parasitaria. Este avance permite desarrollar bioindicadores y mejorar la precisión en la selección animal. Además, la raza presenta buena eficiencia reproductiva y estabilidad en el rodeo. Su fertilidad, longevidad y temperamento dócil facilitan el manejo diario.
Actualmente, continúan las evaluaciones en distintas regiones, como los malezales de Corrientes. Allí se analizan sus condiciones de adaptación y resistencia en ambientes exigentes.







