Las economías regionales cerraron junio de 2026 con cuatro actividades en verde, ocho en amarillo y siete en rojo, según el Semáforo de Economías Regionales. El informe mostró pocos cambios respecto del mes anterior.
La principal novedad fue la actividad manisera, que pasó de rojo a amarillo. La mejora respondió principalmente a una recuperación de los precios y permitió una evolución favorable en el componente de negocio.
El semáforo analiza tres dimensiones para evaluar el desempeño de cada actividad: negocio, producción y mercado. En el primer caso, considera la evolución de precios y costos. En el segundo, contempla el área, el stock y la producción, según la actividad.
Por su parte, el componente de mercado considera las exportaciones, las importaciones y el consumo interno. De esta forma, el indicador permite observar la situación de las economías regionales desde una perspectiva integral.
Siete actividades continúan en situación crítica
Entre las actividades que permanecieron en rojo durante junio se encuentran la yerba mate, el arroz, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, la leche y la mandioca.
En la mayoría de estos sectores, el principal problema se encuentra en el componente de negocio. Los precios recibidos por los productores permanecieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación.
Además, los costos operativos continuaron aumentando. Cuando esta situación se prolonga, comienza a repercutir sobre los indicadores productivos y de mercado. Por lo tanto, la recuperación de las actividades se vuelve más compleja.
En el otro extremo, las actividades que permanecieron en verde fueron bovinos, ovinos, granos y miel. En estos sectores, los precios registraron incrementos superiores a la inflación.
Asimismo, el buen desempeño del negocio estuvo acompañado por indicadores productivos favorables y una evolución positiva de los mercados.
Ocho actividades permanecen en amarillo
El grupo amarillo estuvo integrado por forestal, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní. Estos sectores presentaron señales mixtas durante junio. Por un lado, los precios no lograron acompañar plenamente la inflación. Por otro, la demanda mostró estabilidad o poca dinámica.
A su vez, los costos se mantuvieron elevados. Esta combinación genera períodos de recuperación más extensos y dificulta consolidar mejoras sostenidas. En este escenario, el caso del maní se destacó por su evolución favorable. La actividad pasó de rojo a amarillo, principalmente por una mejora en el componente de negocio.
En junio, el precio del maní Runner llegó a US$ 659 por tonelada. La cotización representó una suba del 10% en dólares frente a los US$ 596 registrados en junio de 2025. Sin embargo, la producción proyectada para la campaña 2025/26 muestra una baja. Luego de una cosecha récord de 1,8 millones de toneladas en 2024/25, se esperan 1,3 millones de toneladas para la nueva campaña. Esto implica una caída interanual del 30%. No obstante, el volumen previsto se mantiene en línea con el promedio de las últimas campañas.
En materia de comercio exterior, el complejo manicero acumuló US$ 1.387 millones en exportaciones durante los últimos doce meses. La cifra representa una disminución del 8% frente al período interanual anterior.
Aun así, los datos más recientes muestran una señal positiva. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones alcanzaron US$ 651 millones, un 2% más que en igual período del año anterior.
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