El presidente Alberto Fernández sigue haciendo pública la necesidad de subir el impuesto, aunque sabe que es una batalla perdida.

Más allá de que el ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, en una reciente visita a Córdoba se encargara de afirmar que no habrá suba de retenciones ni proyecto para subir el impuesto, en el Gobierno hay quienes aseguran que una mayor carga tributaria para el trigo, por ejemplo, ayudaría a desacoplar los precios internos de los internacionales.

El propio presidente Alberto Fernández admitió que una de las maneras de frenar la suba de los precios agrícolas en el mercado doméstico es subiendo el impuesto, aunque admitió que eso tiene que ser a través del Congreso, por lo que la alternativa queda descartada.

La vocera del Gobierno Gabriela Cerruti dijo que la iniciativa es una batalla perdida.

Dentro del Gobierno, Domínguez parece ser uno de los pocos funcionarios que entiende que la suba del impuesto no reducirá los precios; todo lo contrario, ya que el aumento en el tributo quitará incentivo a la producción con lo cual disminuirá la oferta y estimulará aún más a las cotizaciones.

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