La histórica cooperativa SanCor solicitó su propia quiebra tras años de crisis financiera que derivaron en una situación de insolvencia. La noticia fue difundida por el gremio Atilra, en un contexto de fuerte preocupación en toda la cadena láctea.
El pedido fue presentado en Rafaela, donde se tramita el expediente concursal bajo la órbita del juez Marcelo Gelcich. Hasta el momento, SanCor no emitió una comunicación oficial sobre la decisión.
Cabe recordar que el concurso de acreedores iniciado en febrero de 2025 no logró revertir la crisis. En ese marco, la empresa arrastra una deuda estimada en 120 millones de dólares.
Impacto laboral y posible continuidad
Por otro lado, la situación afecta de manera directa a unos 850 trabajadores. Además, se registran cerca de 400 pedidos de quiebra impulsados por empleados y otros acreedores.
Desde Atilra señalaron que la empresa adeuda hasta ocho meses de salarios. Asimismo, indicaron que el sistema de salud de los empleados se sostuvo gracias al fondo solidario del sindicato.
En paralelo, la crisis de SanCor se profundiza tras años de retracción productiva. Desde 2017, la firma redujo drásticamente su escala, pasando de procesar 4 millones de litros diarios a menos de 500.000.
A su vez, la cooperativa perdió participación en el mercado y vendió marcas emblemáticas. En su momento, supo competir de igual a igual con grandes jugadores del sector lácteo.
Sin embargo, desde el gremio plantean que aún podría abrirse una nueva etapa. En ese sentido, no descartan una continuidad productiva bajo otro esquema.
Finalmente, la alternativa de una quiebra con continuidad aparece como una posible salida. Este modelo ya fue considerado en otras instancias para preservar empleos y sostener la actividad.
Comunicado de Atilra








