Los frigoríficos advierten que cerca de los $ 1.000, el dólar pierde competitividad para la exportación.
En la industria frigorífica, como en tantos otros sectores vinculados a la exportación, se sigue de cerca la evolución del tipo de cambio, ahora dentro de una banda cambiaria.
Si bien se celebró la salida del cepo, luego de seis años de vigencia, hay inquietud respecto a la competitividad que pueda tener el dólar oficial.
En la última editorial, el titular de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), Daniel Urccía, reconoció que la medida significó un recupero de competitividad para las actividades ligadas al comercio exterior.
Sin embargo, alertó sobre el desempeño del tipo de cambio, al admitir que si su valor se aproxima al piso de la banda – $ 1.000 por dólar–, afecta la competitividad del negocio exportador.
Debido a ello, se observa cierta cautela entre los operadores al momento de confirmar compras de hacienda para la faena.
Más allá de esa coyuntura, la federación que agrupa a los frigoríficos de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, asegura que a partir de la nueva fase dada por el Gobierno en su plan económico, es tiempo de encarar algunas reformas estructurales de tipo impositivo, sanitario y laboral.
En materia sanitaria, por ejemplo, el camino sería ir a un status único que tenga al Senasa como autoridad de aplicación, como parte de un sistema federal que garantice la inocuidad de las carnes. Una propuesta que estaba contemplada en el proyecto original de la Ley Bases y que finalmente con los acuerdos políticos en el Congreso quedó sin efecto.







