El agua acumulada en el suelo más una semilla de alta calidad, son fundamentales para una rápida implantación que asegure rendimientos en el cultivo de trigo.
La superficie triguera de la campaña 2025/2026 según estimaciones, superaría el millón 800 hectáreas, representando un máximo histórico en Córdoba. En términos porcentuales representa un incremento del 11% respecto al ciclo anterior.
Hasta la primera quincena de mayo, contando los últimos aportes hídricos en la provincia, el escenario para la siembra de trigo fue muy positivo.
En el campo cordobés hay gran expectativa por la siembra y se prevé una superficie récord.
Campo Directo conversó con lng. Agr. Silvina Fiant, directora del Departamento de Información Agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba. La especialista dijo que “tenemos suelo y agua y hay potencial para el crecimiento de la siembra de trigo”.
Fiant agregó que “todo el trigo que se siembre hoy va a consumir el agua que podría usar la soja de la siguiente temporada”.
Calidad de semilla
Es de gran importancia determinar el potencial de las semillas antes de la siembra. Durante el almacenamiento post cosecha se produce un envejecimiento natural que puede reducir drásticamente el vigor y/o el poder germinativo.
Recordemos que la semilla de trigo disponible hoy atravesó en su planta madre una campaña en que las lluvias de octubre 2024 llegaron tarde. Para ese momento el cultivo ya atravesaba su período crítico. Además, las altas temperaturas generaron estrés en las plantas, afectando negativamente el llenado de los granos. Pero, debemos preguntarnos, ¿estas condiciones afectaron la calidad de la semilla cosechada? Para responder a ello se analizaron los resultados de poder germinativo (PG) de muestras de trigo procesadas en el laboratorio de semillas de la BCCBA. El 96% de las muestras analizadas después de la cosecha (hasta el 28/1/2025) obtuvo una calidad excelente (más del 89% de PG) y el 100% de las muestras superó el estándar establecido por INASE (PG=85%).
Fuente: BCCBA







