Puro Girasol volvió a reunir a productores, asesores, investigadores y referentes de la cadena con un objetivo claro: seguir mejorando la productividad y la competitividad del cultivo mediante la integración de tecnología, manejo agronómico y herramientas de gestión.
La segunda edición del Congreso organizado por Advanta se realizó en Trenque Lauquen y convocó a especialistas de distintas regiones del país. El encuentro permitió analizar los desafíos productivos y comerciales que enfrenta el girasol en un contexto de expansión y creciente protagonismo dentro de las rotaciones agrícolas.
La jornada, conducida por el periodista agropecuario Ricardo Bindi, abordó temas vinculados con genética, nutrición, agricultura por ambientes, gestión empresarial y mercados internacionales.
Uno de los principales mensajes fue la necesidad de continuar reduciendo las brechas de rendimiento mediante decisiones basadas en información y tecnología. Fernando Negri, productor y referente técnico del oeste bonaerense, destacó la estabilidad que ofrece el cultivo en ambientes de menor potencial productivo. Según explicó, el girasol permite diversificar riesgos y sostener resultados incluso en situaciones donde otras alternativas muestran mayores limitaciones.
Los especialistas también remarcaron la importancia del manejo de napas y de los excesos hídricos durante las primeras etapas del cultivo, ya que pueden afectar significativamente el rendimiento final.
Genética, manejo y comercialización para capturar más valor
Durante el congreso se analizó la evolución genética alcanzada en los últimos años. Gustavo Duarte señaló que los avances en sanidad, estabilidad y contenido de aceite permitieron explorar niveles productivos que hasta hace poco parecían difíciles de alcanzar.
Actualmente ya se registran lotes comerciales que superan los 5.000 kilos por hectárea en regiones del oeste argentino. Estos resultados son consecuencia de la combinación entre genética mejorada y manejo agronómico de precisión.
En ese contexto, la agricultura por ambientes aparece como una herramienta cada vez más utilizada. El manejo variable de densidad y fertilización permite optimizar el uso de insumos y mejorar la eficiencia productiva.
Gestión comercial y el escenario de los mercados mundiales
Otro de los temas centrales de Puro Girasol fue la gestión comercial. Diego Aguilera presentó el concepto de “precio del dolor”, definido como el valor mínimo que debe alcanzar el producto para cubrir costos y garantizar la sustentabilidad económica de la empresa.
La herramienta busca reducir el componente emocional de las decisiones comerciales y establecer parámetros objetivos para avanzar con ventas anticipadas.
Los especialistas recomendaron llegar a cosecha con entre el 50% y el 70% de la producción comprometida, una estrategia que permite disminuir riesgos y mejorar la planificación financiera.
En materia agronómica, Mauro Mortarini advirtió sobre la importancia del control temprano de malezas. Explicó que el girasol presenta una mayor sensibilidad a determinados herbicidas y requiere una planificación cuidadosa desde el barbecho.
Además, destacó que los retrasos en la fecha de siembra generan pérdidas significativas de rendimiento, especialmente cuando las implantaciones se realizan después de noviembre.
Por su parte, Héctor Lagarde señaló que los híbridos modernos se sostienen sobre tres pilares fundamentales: rendimiento, contenido de aceite y sanidad. También remarcó que el desafío actual es combinar alto potencial productivo con estabilidad frente a enfermedades y diferentes ambientes.
El cierre de Puro Girasol estuvo dedicado a los mercados internacionales. Paulina Lescano destacó la creciente influencia de India en el comercio mundial de aceites vegetales, mientras que Agustín Baqué analizó las oportunidades que ofrece Europa para el girasol argentino.
Sin embargo, los especialistas advirtieron que la recuperación de la producción en el hemisferio norte podría generar una mayor oferta mundial durante la campaña 2026/27 y presionar los precios internacionales.
La conclusión fue contundente: el crecimiento futuro del cultivo dependerá cada vez más de la capacidad de integrar genética, nutrición, manejo por ambientes, planificación comercial y lectura de mercados para transformar conocimiento en rentabilidad.







