Imágen generada por IA
Las cadenas agroindustriales representaron el 57% de las exportaciones argentinas durante el primer semestre de 2026. Además, registraron un crecimiento del 18% frente al mismo período de 2025.
El dato surge del Monitor de Exportaciones Agroindustriales de FADA, que analiza 20 complejos productivos mediante diez indicadores. El informe también destaca el avance de combustibles y energía como nueva fuente de divisas.
Entre los principales productos exportados aparecen el aceite y la harina de soja, el maní, la yerba mate, el aceite de limón y el jugo de limón. En varios de estos productos, Argentina ocupa el primer lugar mundial.
Girasol y yerba mate, entre los grandes protagonistas
El girasol y la yerba mate fueron una de las mayores sorpresas del período. La cadena girasolera alcanzó récords tanto en dólares como en toneladas exportadas. Además, fue la que más creció entre las analizadas. El incremento interanual alcanzó el 129%.
La yerba mate también logró un resultado destacado. Argentina pasó del segundo al primer puesto entre los exportadores mundiales. Por otra parte, los productos argentinos mantienen una amplia presencia internacional. Los vinos llegan a 84 países, mientras que el maíz alcanza 70 destinos.
Los productos de la pesca, en tanto, son elegidos en 67 mercados internacionales. El complejo de carne vacuna también mostró una fuerte expansión. Durante el primer semestre, las exportaciones crecieron 37% en dólares frente al mismo período de 2025.
En maíz, Argentina ocupa el tercer puesto entre los principales vendedores mundiales. El país aporta el 14% del volumen comercializado internacionalmente. Entre enero y junio, las ventas externas de maíz alcanzaron los 4.200 millones de dólares. Además, llegaron a más de 70 países.
La soja mantiene una posición estratégica. Argentina es el principal exportador mundial de aceite y harina de soja. También ocupa el tercer puesto en exportaciones de poroto de soja. En los primeros seis meses de 2026, el complejo generó más de 9.000 millones de dólares.
El Monitor también registró avances en el posicionamiento internacional de otros productos. La cebada pasó del sexto al tercer lugar y el aceite de girasol avanzó del cuarto al tercero. A su vez, los porotos y el poroto de soja escalaron hasta el tercer puesto mundial. La harina de soja y la yerba mate alcanzaron el primer lugar. El trigo también mejoró su posición. Pasó del séptimo al quinto puesto entre los principales exportadores mundiales.
Más producción y menos retenciones: el potencial exportador
El informe de FADA estima que la eliminación de las retenciones permitiría generar 25.800 millones de dólares adicionales mediante exportaciones. Además, ese escenario podría generar más de medio millón de empleos. El potencial en divisas es similar al proyectado para Vaca Muerta y otros proyectos energéticos.
La estimación considera un aumento de la producción de granos. El promedio de las últimas cinco campañas fue de 126 millones de toneladas. Sin embargo, el escenario potencial contempla 196,5 millones de toneladas. Esto representa unos 70,5 millones de toneladas adicionales. Parte de ese volumen podría destinarse al mercado externo. La producción podría exportarse como grano o mediante productos industrializados.
El Monitor identificó además cadenas que alcanzaron nuevos récords de toneladas y dólares. Entre ellas aparecen girasol, carne de cerdo, pescados, carne y lana ovina y lácteos.
Exportaciones argentinas: divisas, empleo y actividad económica
El ingreso de dólares por exportaciones tiene impacto sobre toda la economía. Las divisas permiten financiar importaciones de maquinaria, tecnología, insumos y bienes que el país no produce localmente.
Asimismo, las ventas externas generan actividad, empleo y movimiento económico en distintas regiones. Detrás de cada operación participan productores, trabajadores, industrias, transportistas, operadores logísticos y empresas de servicios.
Por eso, el crecimiento de las exportaciones argentinas puede ampliar las fuentes de divisas disponibles. El avance de combustibles y energía suma una alternativa, mientras las cadenas agroindustriales mantienen el 57% del total exportado.
FADA considera que todavía existe margen para aumentar la producción, ampliar mercados y generar nuevas oportunidades de empleo y divisas.







