La siembra es una de las etapas más críticas de la campaña agrícola. Por eso, la puesta a punto y el mantenimiento preventivo de la sembradora resultan fundamentales para alcanzar buenos resultados.
El ingeniero agrónomo Fernando Scaramuzza, especialista en agricultura de precisión, explicó cuáles son los principales puntos que deben revisarse antes de ingresar al lote.
Según señaló, cualquier componente que quede sin controlar puede generar problemas durante la implantación. Además, una vez realizada la labor, muchas de esas fallas ya no tienen margen de corrección. “Todo lo que hagamos mal dentro de este taller nos va a cobrar en rendimiento en el campo”, remarcó Scaramuzza.
La precisión, en este sentido, comienza antes de llegar al lote. Por eso, el mantenimiento de la maquinaria debe formar parte de la planificación previa a cada campaña.
Qué revisar antes de ingresar al lote
El primer paso consiste en controlar el tren de siembra. Allí se deben revisar los paralelogramos, los rodamientos, la firmeza y la estabilidad de cada componente.
Luego, el control debe avanzar sobre las cuchillas y los discos. En el caso de las cuchillas, es necesario verificar el filo y el punto de encuentro. Su función es cortar el rastrojo y generar una microlabranza adecuada. De esta manera, se busca favorecer las condiciones para la implantación del cultivo.
También es importante controlar los discos y todos los componentes vinculados con el sistema de distribución de semillas.
En las sembradoras neumáticas, además, resulta fundamental revisar sellos, placas y mangueras. Según Scaramuzza, más del 80% de las máquinas nuevas que llegan al mercado utilizan este sistema.
Por lo tanto, el circuito de aire requiere especial atención. En este punto, el vacuómetro cumple un papel central, ya que permite conocer la presión de succión o de soplado.
Asimismo, se debe comprobar la alineación general de la máquina. También es necesario revisar las ruedas contactadoras para garantizar que la semilla mantenga un adecuado contacto con el suelo.
Finalmente, el carro tapador debe encontrarse en buenas condiciones. Su funcionamiento será determinante para lograr un correcto cierre del surco.
Una falla en la sembradora puede tener un alto costo
La siembra no solamente debe garantizar una correcta distribución espacial. También debe asegurar la adecuada temporalidad del cultivo.
Scaramuzza advirtió que las fallas de implantación pueden traducirse rápidamente en pérdidas económicas. El impacto resulta todavía mayor cuando se trabaja con cultivos de alto potencial productivo.
Como referencia, mencionó rendimientos cercanos a los 10.000 kilos por hectárea en la zona núcleo. Una pérdida del 10% representa unos 1.000 kilos por hectárea. Según el ejemplo planteado, esa merma puede equivaler aproximadamente a la pérdida de un camión cada 30 hectáreas.
El costo económico también es significativo. Por eso, una falla que podría haberse detectado durante el mantenimiento preventivo puede terminar afectando directamente el resultado de la campaña.
En consecuencia, no se debe esperar a que el cultivo muestre los defectos para detectar los problemas. La revisión debe realizarse antes de comenzar la labor.
La siembra de precisión, entonces, se construye desde el taller. Cada componente de la sembradora debe estar preparado para cumplir correctamente su función.
Como conclusión, Scaramuzza destacó que la precisión no debe considerarse un gasto. Se trata de una inversión destinada a reducir errores y proteger el potencial productivo del cultivo.







