La quinta edición del Congreso Internacional de Maíz dejó un balance positivo, con debates sobre sanidad, manejo del agua y oportunidades para la cadena agroindustrial.

El encuentro reunió a especialistas y referentes del sector en Córdoba, en una campaña marcada por las expectativas de producción y los desafíos climáticos.

Joaquín Pinasco, organizador del evento, destacó la importancia de profundizar los contenidos técnicos y acercar nuevas respuestas a los problemas del productor. Según explicó, la dinámica de la industria exige actualización permanente y un intercambio generoso de conocimientos entre profesionales.

Argentina ocupa un lugar de referencia mundial en la producción de maíz. Por eso, el congreso combinó especialistas nacionales e internacionales para analizar los principales desafíos del cultivo.

 

Chicharrita, agua y decisiones de manejo

Entre los temas centrales estuvo el control de la chicharrita y del spiroplasma, una enfermedad que afecta al maíz. Pinasco señaló que Brasil ofrece experiencias para analizar y adaptar a las condiciones argentinas. También destacó los aprendizajes que pueden obtenerse de las regiones del norte del país, donde conviven con esta problemática.

La gestión del agua frente al fenómeno de El Niño fue otro eje relevante. El exceso de precipitaciones puede modificar las fechas de siembra y complicar el acceso a los lotes. En ese escenario, la planificación requiere evaluar la disponibilidad hídrica, la densidad y el calendario de siembra.

Pinasco sostuvo que los productores cuentan con herramientas para administrar los riesgos. La información resulta clave para definir estrategias, especialmente ante las perspectivas de una cosecha de gran volumen y precios internacionales que consideró favorables.

 

Córdoba se prepara para un escenario climático exigente

El ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, resaltó la importancia de realizar el encuentro en una provincia protagonista de la producción maicera. También señaló que la campaña genera expectativas tras una cosecha superior a los 22 millones de toneladas.

Frente a la posibilidad de lluvias intensas, la provincia trabaja en medidas preventivas sobre la infraestructura rural. Entre ellas, se encuentran la limpieza de alcantarillas y el mantenimiento de canales para facilitar el escurrimiento del agua.

Busso indicó que Córdoba cuenta con más de 10.000 kilómetros de canales construidos. Estas obras buscan mejorar la respuesta ante posibles contingencias, aunque la intensidad y la distribución de El Niño todavía generan incertidumbre.

Además, mencionó el seguro multirriesgo como una herramienta de apoyo para la producción agropecuaria. La provincia aspira a duplicar el alcance de la experiencia desarrollada durante el año anterior.

Biocombustibles y nuevas oportunidades para la cadena

La agenda también incluyó las perspectivas vinculadas con la nueva Ley de Biocombustibles. Busso señaló que la media sanción en el Senado abrió expectativas sobre las posibilidades de inversión y crecimiento del sector.

Aunque consideró limitado el nivel de corte previsto frente al potencial productivo, destacó la posibilidad de que las provincias impulsen porcentajes superiores. Esto podría favorecer una mayor transformación industrial del maíz y agregar valor a la producción.

El Congreso Internacional de Maíz volvió a poner en agenda los desafíos sanitarios, climáticos y económicos que enfrenta el cultivo. La capacitación, la planificación y la infraestructura aparecen como factores centrales para aprovechar las oportunidades de una campaña con perspectivas de alto volumen.

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