La innovación tecnológica fue uno de los ejes del Congreso Internacional de Maíz. Allí, Abelardo Cuffia presentó herramientas de agricultura de precisión que buscan mejorar la calidad de siembra y anticipar la evolución de plagas en los cultivos.

Durante el encuentro, el ingeniero agrónomo Andrés Copioli, del área de Ingeniería de Producto de la empresa, destacó la importancia de participar en estos espacios de intercambio. Señaló que la capacitación, las novedades y la tecnología son fundamentales para potenciar las herramientas disponibles en el campo.

En su stand, la firma exhibió tres productos clave. Entre ellos se destacó la consola FGS Pro, una computadora de campo diseñada para monitorear el desempeño de la sembradora y evaluar la calidad de aplicación. La FGS Pro permite analizar el funcionamiento de cada cuerpo de la sembradora y obtener indicadores sobre el desempeño general del equipo. Entre sus métricas se encuentran el coeficiente de variación, las fallas dobles y la singulación.

La herramienta también incorpora un sensor de monitoreo inteligente. Estos datos permiten evaluar la uniformidad de la siembra y detectar posibles inconvenientes durante el trabajo.

Según Copioli, la tecnología brinda información precisa para que productores y asesores puedan tomar decisiones con mayor respaldo técnico.

Inteligencia artificial para monitorear insectos

Otra de las novedades presentadas por Abelardo Cuffia fue una trampa inteligente para el monitoreo de insectos. El dispositivo incorpora una cámara que registra los ejemplares y permite consultar la información de manera remota desde una aplicación móvil.

El usuario puede configurar el campo, el cultivo y la plaga que desea seguir. A partir de esos parámetros, el sistema realiza un recuento diario mediante inteligencia artificial.

Además, integra datos de una estación meteorológica, como humedad y temperatura. La información se utiliza para generar curvas de evolución de las plagas y desarrollar modelos predictivos.

La herramienta también permite registrar las aplicaciones realizadas y relacionarlas con la evolución de los insectos. De esta manera, busca aportar información útil para evaluar la eficacia de las estrategias de control.

Una respuesta frente a la chicharrita y el cogollero

La presentación tuvo especial relevancia por los temas abordados en el congreso. Entre ellos se destacaron la evolución de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) y el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda).

En ese contexto, Copioli consideró que el monitoreo inteligente puede convertirse en una herramienta de interés para los productores. El seguimiento continuo de las poblaciones de insectos permite reunir información para planificar el manejo sanitario y mejorar la toma de decisiones en el lote.

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