Las exportaciones de carne caprina registraron un fuerte crecimiento durante los primeros siete meses de 2026. Según datos oficiales, el ingreso de divisas superó en más de 380% al registrado en igual período de 2025.
Entre enero y julio, las ventas externas alcanzaron los 715.000 dólares. Además, el volumen exportado creció 186% interanual. Al mismo tiempo, el valor promedio por tonelada aumentó 68%. De esta manera, la cadena caprina mostró una evolución favorable en producción y comercialización.
Los datos fueron informados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación. El análisis fue realizado por la Dirección Nacional de Producción Ganadera. Para elaborar las estadísticas se utilizaron datos del SENASA, el INDEC y la Aduana.
Más producción y faena caprina
El crecimiento de las exportaciones estuvo acompañado por una mejora de los principales indicadores productivos. En este sentido, la faena de cabezas caprinas aumentó 18,4% frente al mismo período de 2025.
Además, la producción alcanzó un incremento del 37,7% en toneladas res con hueso. Por lo tanto, la mayor disponibilidad de producto acompañó la expansión de las ventas externas.
Actualmente, el stock caprino argentino alcanza los 4.019.232 animales. Neuquén encabeza el listado de provincias con mayor cantidad de cabezas. Le siguen Mendoza, Santiago del Estero, Chaco y Salta. En conjunto, estas jurisdicciones concentran una parte significativa de la producción caprina nacional.
Medio Oriente, principal destino
En cuanto a los mercados externos, Medio Oriente se mantiene como el principal destino para la carne caprina argentina. Arabia Saudita concentra el 36% de las exportaciones. Por su parte, Omán representa el 28% de los envíos.
El resto se distribuye entre Sri Lanka, Qatar, Bahamas y Kuwait. Así, la actividad mantiene una fuerte inserción en mercados internacionales.
Los resultados muestran una evolución favorable de la cadena de carne caprina. En particular, el aumento de la producción y la faena permitió sostener un mayor volumen exportable.
A su vez, la mejora del valor promedio por tonelada aporta una señal positiva para el sector. Esto podría generar nuevas oportunidades para productores, frigoríficos y otros actores de la cadena.
En este contexto, el desempeño registrado durante los primeros siete meses de 2026 refleja avances simultáneos en producción, faena y comercialización externa. Por lo tanto, la carne caprina aparece como un segmento con posibilidades de continuar ampliando su participación en los mercados internacionales.







