Hasta el 19 de junio se realiza la Semana de la Carne Porcina. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria se suma al fomento del consumo de esta carne y brinda una serie de recomendaciones a la hora de adquirir estos productos que generan beneficios para la salud por su bajo contenido de grasas.

La carne porcina es rica en nutrientes y vitaminas, y posee una de las fuentes con mayor concentración de proteínas. Su consumo facilita la digestión y ayuda al funcionamiento normal del sistema inmunológico, entre otros beneficios. Por todo esto, el Senasa promueve su consumo resaltando la importancia de incorporar los diferentes cortes en una dieta variada que incluya los distintos tipos de alimentos de los tres universos: carnes, pastas-arroces y grasas.

En este sentido, el vicepresidente del Senasa, Rodolfo Acerbi, destacó que “el sector porcino tiene una plataforma de trabajo extraordinaria, ya que esa plataforma es el estatus sanitario argentino. Hoy nuestro país es libre de peste porcina clásica, de peste porcina africana y de síndrome respiratorio reproductivo porcino; tiene una condición higiénica y sanitaria destacable y estratégica y a su vez tiene a su disponibilidad el vínculo alimentario a través del maíz y la soja, y una excelente calidad genética”.

“El desafio que tiene el sector es continuar creciendo para que esos cortes saludables estén en la dieta cotidiana de los argentinos, ya que tiene todas las condiciones para lograrlo con un precio altamente competitivo, con una carne altamente saludable de altísima calidad nutricional para todo tipo de dieta, y con una sanidad de excelencia”, afirmó Acerbi.

Desde su lugar, el Senasa realiza acciones para apoyar el fortalecimiento de la producción de carne y productos derivados del cerdo y su comercialización en el mercado interno e internacional, en el marco de una estrategia que sigue directivas del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

Durante mucho tiempo la carne de cerdo sobrellevó una fama de alimento con alto contenido en grasa y asociado al aumento de colesterol en nuestro organismo, sin embargo hoy en día se ha comprobado que aporta un equilibrio nutricional en relación a su contenido en proteínas de alto valor biológico y moderado en grasas.

La coordinadora general de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Senasa, Ángela González Gentile, explicó que “entre los principales aportes nutricionales que las personas deberían tener en cuenta, encontramos el de vitaminas esenciales y minerales como el hierro, zinc, fósforo, magnesio y potasio en altas cantidades. Aunque el tipo de corte de carne de cerdo incide en su contenido de grasa, los beneficios para el organismo son claros: cantidad de proteínas, potasio y vitamina B6 –necesaria para el desarrollo corporal, funcionamiento muscular y metabolismo hormonal de cada día–”.

La carne de cerdo en la Argentina ha logrado una mayor calidad, acompañada por el trabajo de quienes producen y la industria de toda la cadena. A la hora de su manipulación y consumo desde el Senasa se recomienda:

  • Adquirir siempre carnes de cerdo, chacinados, embutidos o salazones en lugares habilitados, con etiqueta en la que conste el nombre del establecimiento y número de registro del producto –así se cuidará que haya cumplido con los análisis de triquina–.
  • Cocinar la carne hasta que pierda el color rosado.
  • Conservar las carnes en la heladera durante su vida útil.
  • No volver a congelar carne descongelada, salvo que sea cocinada previamente.

Fuente: Senasa

 

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