La sede de APRODUCO, ubicada en el Mercado de Abasto de Córdoba, fue escenario de una jornada clave para el sector agroalimentario provincial. Bajo la consigna “¿quién nos alimenta?”, productores, instituciones y organizaciones sociales analizaron la situación de la producción hortícola y los desafíos que enfrenta el cinturón verde cordobés.
Durante el encuentro organizado junto a Córdoba Comunidad y la cooperativa Macollando, se presentaron el Relevamiento de la Región Agroalimentaria Córdoba y el capítulo local del estudio nacional sobre Zonas Estratégicas de Producción de Alimentos. Además, la actividad contó con el respaldo del INTA, la Universidad Nacional de Córdoba y el Ministerio de Bioagroindustria.
Iván Fernández, productor hortícola e integrante de Córdoba Comunidad, señaló que existe un fuerte desconocimiento sobre el funcionamiento del sistema agroalimentario. Por eso, destacó la importancia de abrir el debate sobre quién produce los alimentos, en qué condiciones y cómo llegan a la mesa de los consumidores.
En ese sentido, remarcó que el Gran Córdoba representa el tercer cinturón verde más importante del país. Allí participan localidades como Toledo, Pilar, Río Segundo, Río Primero y Colonia Caroya, entre otras, que abastecen de frutas y verduras a gran parte de la provincia.
Problemáticas estructurales del sector hortícola
Entre los principales temas abordados durante la jornada de APRODUCO, sobresalieron el acceso al agua, la tierra y el crédito. Fernández explicó que mientras algunas zonas cuentan con canales de riego, otras dependen de perforaciones y pozos, lo que incrementa significativamente los costos eléctricos de producción.
Asimismo, planteó la necesidad de implementar políticas públicas que permitan incorporar energías renovables, como paneles solares, para reducir gastos y mejorar la competitividad de las explotaciones familiares.
Otro de los ejes centrales fue el acceso a la tierra y al financiamiento. Según Fernández, muchos productores de la agricultura familiar no logran acceder a créditos por altos niveles de informalidad. Sin embargo, incluso los productores más capitalizados encuentran dificultades por cuestiones administrativas y jurídicas.
“El sistema agroalimentario empobrece al productor y encarece los alimentos para quienes consumen”, sostuvo el dirigente hortícola. Además, afirmó que el objetivo debe ser garantizar ingresos dignos para las familias productoras y, al mismo tiempo, asegurar alimentos accesibles para toda la población.
Por su parte, Mariana Victoria Vigo, subsecretaria de Agricultura Familiar del Ministerio de Bioagroindustria, destacó que el sector hortícola cordobés está conformado principalmente por unidades productivas familiares. Según explicó, esa característica le aporta identidad y diversidad a la producción regional.
La funcionaria también advirtió sobre la pérdida de asistencia técnica y acompañamiento institucional tras los recortes nacionales en organismos vinculados al agro. En consecuencia, consideró fundamental fortalecer nuevos espacios de articulación y visibilización de productores.
Finalmente, Gustavo Truchia, presidente de APRODUCO, valoró la articulación entre entidades rurales, organizaciones sociales y sectores vinculados a la agroecología. “Todos tenemos problemas comunes, como el agua, la tierra y la producción. Por eso debemos trabajar juntos para encontrar soluciones”, expresó.
Además, Truchia resaltó que APRODUCO busca consolidar una agenda compartida con Federación Agraria, Macollando y otros actores del sector. El objetivo, afirmó, es impulsar medidas que fortalezcan la producción hortícola y favorezcan a toda la cadena agroalimentaria.







