La fiebre aftosa volvió a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria de la Región Centro, que presentó una propuesta para modificar el momento de vacunación de las vacas lecheras.
La iniciativa fue elevada a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación por los gobiernos de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. El planteo busca trasladar la aplicación de la vacuna al período de secado o presecado de las vacas.
El objetivo es mantener los estándares sanitarios y, al mismo tiempo, evitar la caída transitoria en la producción de leche que suele registrarse cuando la inmunización se realiza durante la lactancia.
Según explicaron los equipos técnicos que trabajaron en la propuesta, la vacunación genera una respuesta inmunológica que aumenta la demanda energética de los animales. Como consecuencia, puede producirse una disminución temporal en los litros de leche obtenidos.
Además, la generación de anticuerpos protectores demanda alrededor de quince días posteriores a la aplicación. Durante ese período también pueden verse afectados algunos indicadores de eficiencia productiva. Aplicar la vacuna cuando la vaca se encuentra fuera del ordeñe permitiría reducir esos efectos sin comprometer la protección sanitaria.
Menor impacto económico para los establecimientos lecheros
La propuesta contempla un esquema voluntario para los productores. De esta manera, cada establecimiento podrá decidir si adhiere o no al nuevo sistema.
Los gobiernos provinciales remarcaron que el cambio no modificaría los objetivos establecidos por los programas nacionales de control y erradicación de la fiebre aftosa.
La iniciativa fue respaldada por los ministros (Córdoba); Guillermo Bernaudo, (Entre Ríos) y Gustavo Puccini (Santa Fe)
Los funcionarios destacaron que el proyecto surgió del trabajo conjunto entre las tres provincias y de las demandas planteadas por el sector lechero en las mesas técnicas regionales.
Según indicaron, la medida apunta a mejorar la competitividad de los tambos mediante una herramienta de sencilla implementación y con beneficios económicos directos.
La propuesta forma parte de una agenda más amplia de la Región Centro vinculada a la sanidad animal, la infraestructura, la conectividad y el fortalecimiento de las cadenas agroindustriales.
Con este planteo, las provincias buscan combinar eficiencia productiva y sostenibilidad económica sin descuidar los altos estándares sanitarios que exige el control de la fiebre aftosa en Argentina.
La iniciativa será ahora evaluada por las autoridades nacionales para determinar su viabilidad dentro del esquema sanitario vigente.







