La Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (FCA-UNC) inauguró las nuevas instalaciones del Centro de Transferencia de Bioinsumos, una ampliación que permitirá potenciar la investigación, el desarrollo tecnológico y la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo.

La obra incorpora nuevos espacios, equipamiento de mayor escala y tecnología que permitirá mejorar tanto la cantidad como la calidad de las investigaciones realizadas en el Centro de Transferencia de Bioinsumos. El objetivo es fortalecer la generación de soluciones aplicadas para la producción agropecuaria y otros sectores vinculados.

Según explicó el director del CeTBIO, Alejandro Pérez, la ampliación permitirá optimizar todas las etapas críticas de los procesos de producción e investigación. Entre las nuevas incorporaciones se destacan una caldera que posibilita esterilizar cada biorreactor de manera independiente y equipamiento para realizar análisis de calidad mediante espectrofotometría.

Además, el nuevo espacio permitirá recibir a más investigadores de la propia facultad y de otras universidades. De esta manera, podrán avanzar proyectos vinculados con la degradación de hidrocarburos, el tratamiento de efluentes provenientes de agroquímicos y el desarrollo de nutracéuticos destinados a la medicina humana.

Vinculación público-privada para impulsar la innovación

Durante la inauguración, el decano de la FCA-UNC, Jorge Dutto, destacó la importancia de la articulación entre el ámbito público y el privado para sostener la investigación y el desarrollo tecnológico.

En ese sentido, señaló que la facultad viene promoviendo desde hace años la vinculación institucional como una herramienta clave para transformar el conocimiento científico en soluciones concretas para las cadenas productivas.

Asimismo, remarcó que el contexto actual presenta dificultades para obtener recursos destinados a la investigación. Por ello, consideró que este tipo de iniciativas permite que las empresas acompañen proyectos estratégicos mediante aportes económicos y la provisión de equipamiento.

Dutto también subrayó que la universidad cumple de manera integral sus funciones esenciales: formar profesionales, investigar, transferir conocimientos y generar vínculos con el sector productivo. Según indicó, la ampliación del Centro de Transferencia de Bioinsumos representa un ejemplo concreto de ese círculo virtuoso.

Los desarrollos que se realizan en la facultad son el resultado de años de trabajo científico, tesis doctorales e investigaciones interdisciplinarias. En varios casos, esos avances lograron consolidarse en productos con aplicación comercial.

A través de convenios con empresas, la universidad otorga licencias para la explotación comercial de determinadas tecnologías. Sin embargo, los acuerdos van más allá de la transferencia de productos. También incluyen el desarrollo de nuevas formulaciones, la adaptación de tecnologías y la capacitación de personal técnico.

Como contraparte, las empresas realizan aportes económicos o contribuyen con equipamiento destinado a fortalecer la infraestructura científica. Gracias a este modelo de trabajo, las nuevas instalaciones beneficiarán tanto a proyectos agropecuarios como a iniciativas relacionadas con la salud y otras áreas del conocimiento.

De cara al futuro, la ampliación del centro abre nuevas posibilidades para la investigación aplicada y consolida a la FCA-UNC como un actor relevante en la generación de tecnologías con impacto productivo y social.

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