Los Contratistas Forrajeros cerraron con un balance positivo el 2° Congreso Argentino de Forrajes, organizado por la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros (CACF).
El encuentro contó con salas colmadas y una amplia participación de empresarios, productores, contratistas, técnicos y expositores. La convocatoria superó las expectativas de los organizadores.
Luciano Toldo, presidente de la CACF, destacó especialmente la incorporación de nuevos participantes. Entre ellos hubo contratistas que todavía no forman parte de la institución. “Vamos logrando lo que queremos, que en esta apertura se vaya sumando nueva gente”, señaló Toldo. El dirigente remarcó la importancia de generar un espacio donde todos puedan participar.
La propuesta se desarrolló en un contexto que la organización considera favorable para la actividad ganadera. Toldo habló de un verdadero “boom ganadero” y destacó el interés que despertó el congreso.
Según explicó, ese crecimiento también se reflejó en el acompañamiento empresarial. Varias compañías decidieron participar y sumarse a la propuesta.
La demanda fue incluso superior a la capacidad disponible. “Quedaron empresas afuera a último momento”, reveló el presidente de la CACF. Este escenario llevó a la institución a pensar desde ahora en la próxima edición. La expectativa es ampliar nuevamente la convocatoria y mejorar la propuesta.
Capacitación, innovación y nuevas miradas
El Ing. en Producción Agropecuaria Fernando Opacak, director ejecutivo de la CACF, también realizó un balance positivo del encuentro.
Reconoció que el inicio estuvo marcado por nervios, ansiedad y expectativas. Sin embargo, esas sensaciones dieron paso a la satisfacción por los resultados obtenidos.
Opacak consideró que los asistentes se llevaron conocimientos desde diferentes perspectivas. La agenda incluyó contenidos técnicos, empresariales y aspectos vinculados con las relaciones humanas. Además, confirmó que se superó el récord de participación registrado durante la primera edición. Los números definitivos todavía estaban en proceso de consolidación.
Uno de los cambios importantes de esta edición fue la participación de especialistas internacionales. La organización incorporó referentes del exterior en distintos temas de la conferencia.
Opacak explicó que la intención no fue considerar mejores los conocimientos provenientes de otros países. El objetivo fue buscar a los especialistas más destacados para cada temática.
En algunos casos, los mensajes fueron similares a los que pueden escucharse en Argentina. Sin embargo, las diferentes experiencias y formas de transmitirlos aportaron nuevas herramientas para los asistentes. “Le encontramos la vuelta para que ese mensaje que nosotros queremos dar le llegue a la gente”, explicó.
La capacitación permanente ocupa un lugar central dentro de la estrategia de la CACF. La institución busca generar un diferencial para sus socios mediante formación, innovación y desarrollo de nuevos contenidos.
El objetivo final es mejorar los servicios que reciben los productores. Esto debería traducirse en mejores resultados y en una mayor producción de carne y leche.
Competencia y camaradería como pilares del sector
Otro de los puntos destacados por Opacak fue la relación entre los diferentes actores de la actividad. El sector forrajero es competitivo y las empresas muchas veces disputan los mismos clientes. Sin embargo, existe una particularidad que los organizadores consideran fundamental. Los competidores pueden dialogar y trabajar en busca de objetivos comunes. Ese intercambio también involucra a productores y empresas.
Para Opacak, esa posibilidad de diálogo constituye uno de los principales diferenciales del Congreso Argentino de Forrajes. “Productores, asesores, empresas y contratistas que hablen un mismo idioma tienen todos para el mismo lado”, resumió.
Esa búsqueda de integración también explica la invitación permanente a los contratistas que todavía no están asociados a la Cámara. La institución pretende ampliar su base y fortalecer el trabajo colectivo.
Con una convocatoria superior a la del año anterior y una mayor presencia internacional, la segunda edición dejó buenas expectativas para el futuro.
Para los Contratistas Forrajeros, el desafío será sostener este crecimiento y profundizar una propuesta basada en capacitación, innovación, intercambio y camaradería.







