El garbanzo cambió de tendencia en Córdoba gracias a las abundantes lluvias registradas durante el otoño, que mejoraron la disponibilidad hídrica y alentaron una revisión al alza de la superficie proyectada para la campaña invernal.
La segunda estimación de siembra difundida por la BCCBA al inicio de la campaña 2026/27, mostró un escenario más favorable para esta especialidad respecto del relevamiento realizado en marzo. En aquel momento se preveía una caída interanual del área implantada. Sin embargo, las nuevas proyecciones indican un crecimiento de la superficie destinada al cultivo.
En algunos casos, la intención de siembra incluso supera la registrada en la campaña pasada. Aun así, los niveles proyectados continúan por debajo de los máximos históricos alcanzados en la provincia.
El principal factor detrás de esta recuperación es la excelente disponibilidad de humedad en los perfiles. Las lluvias acumuladas durante los últimos meses permitieron recomponer las reservas de agua y generar mejores condiciones para la implantación de los cultivos invernales.
A este escenario se suma otro elemento relevante. En distintas zonas productivas, la rentabilidad esperada para el trigo aparece ajustada, lo que lleva a algunos productores a considerar al garbanzo como una alternativa productiva más conveniente.
Trigo: buena humedad, pero preocupación por los costos
En el caso del trigo, la superficie proyectada sería levemente inferior a la de la campaña pasada. No obstante, continuaría muy por encima del promedio histórico gracias a las condiciones de humedad existentes.
Las abundantes precipitaciones favorecieron la expansión del cereal en departamentos del norte provincial. Entre ellos se destacan Río Primero, Tulumba, Totoral e Ischilín, donde se esperan incrementos en el área sembrada. La situación es diferente en zonas tradicionalmente trigueras. En departamentos como Unión y Marcos Juárez se proyectan recortes de superficie que oscilarían entre el 15% y el 20%.
Según el relevamiento, el principal factor que limita una mayor expansión es el elevado costo de los fertilizantes, especialmente los nitrogenados. Este incremento reduce los márgenes económicos y eleva los rindes necesarios para alcanzar el punto de equilibrio.
Frente a este contexto, muchos productores continúan evaluando sus decisiones de siembra mientras concluyen la cosecha gruesa. La expectativa es que predomine una estrategia más conservadora, con menor inversión tecnológica inicial y una mayor cautela frente a un escenario de rentabilidad ajustada.
En el caso del garbanzo, también persisten algunas señales de prudencia. Los productores siguen observando con atención la evolución del mercado y los márgenes económicos. Estas variables continúan siendo los principales factores que podrían limitar una expansión más importante del cultivo.
Contexto climático favorable para la campaña invernal
Durante abril, los registros de lluvias superaron ampliamente los promedios históricos en gran parte de Córdoba. En numerosas localidades, los acumulados incluso duplicaron los valores habituales para la época.
Esta situación permitió sostener la recarga de los perfiles y generar condiciones muy favorables para el inicio de la siembra invernal.
De acuerdo con el pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional, para el final del otoño y los primeros meses del invierno se prevé igual probabilidad de ocurrencia para las distintas categorías de precipitaciones.
En cuanto a las temperaturas, las previsiones indican valores superiores a los normales para la época en gran parte del territorio provincial.







