Santiago del Estero comenzó la campaña invernal con perfiles de humedad favorables gracias a las lluvias acumuladas entre marzo y abril. Sin embargo, las estimaciones de siembra muestran cambios respecto de las proyecciones iniciales, según un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA).

El relevamiento indicó que la superficie destinada a trigo fue ajustada a la baja frente a la estimación de abril. En contraste, el garbanzo registró un leve incremento. A pesar de estas modificaciones, ambos cultivos tendrían una recuperación respecto de la campaña 2025/26, aunque seguirían por debajo del promedio histórico.

La principal variable que sostiene la siembra invernal es la buena disponibilidad de agua en el perfil del suelo. Las precipitaciones registradas durante marzo y abril superaron los valores históricos y permitieron mejorar las reservas hídricas en gran parte de la provincia.

Por el momento, el avance de siembra es reducido, algo habitual para esta época del año. Los primeros lotes implantados se encontraban en etapa de germinación.

Factores productivos y económicos condicionan las decisiones

En el caso del trigo, la rotación aparece como uno de los factores más importantes para sostener el cultivo. Sin embargo, técnicos y referentes zonales señalaron algunas limitantes vinculadas a la disponibilidad de lotes.

El crecimiento del área de maíz durante la campaña gruesa redujo parte de la superficie potencial para trigo. Además, las demoras en la cosecha de soja por falta de piso podrían retrasar parcialmente las labores de implantación. A esto se suma una mayor competencia por superficie con carinata en algunas regiones.

En garbanzo, los aspectos económicos continúan siendo determinantes. La relación entre el precio de la semilla y el valor esperado de la producción limita el entusiasmo de los productores. No obstante, algunos técnicos consideran al cultivo como una alternativa para diversificar ingresos y mejorar resultados luego de campañas gruesas complejas.

Dentro de Santiago del Estero, el este provincial continúa consolidándose como la principal zona de expansión triguera. Los departamentos Moreno y General Taboada concentrarían un incremento cercano a las 48 mil hectáreas, explicando gran parte del crecimiento esperado para esta campaña.

Contexto climático favorable, aunque con alertas

Según datos del satélite GPM, las lluvias acumuladas en abril superaron el promedio histórico en toda la provincia, con mayores registros hacia el este y menores acumulados en el oeste.

Los mapas elaborados por SMN–INTA–FAUBA mostraban buenos niveles de humedad en la capa arable en amplios sectores del territorio provincial, especialmente hacia el noroeste.

En el perfil del suelo, la disponibilidad de agua útil también era adecuada en gran parte de la provincia. La excepción se ubicaba en el extremo sureste, donde las reservas aparecían más limitadas.

El pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional para mayo, junio y julio anticipa una mayor probabilidad de precipitaciones inferiores a lo normal en el centro-norte de Santiago del Estero. Además, se prevén temperaturas superiores a los valores habituales en todo el territorio provincial.

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