Bioasis desembarca en Argentina como una nueva herramienta biológica para ayudar a los cultivos a enfrentar el estrés térmico e hídrico.
Desarrollado por Biomagna, el producto ya mostró resultados positivos en Brasil, donde supera los cinco millones de hectáreas tratadas por campaña, y ahora busca aportar mayor estabilidad en los rendimientos de los cultivos extensivos.
En un escenario de creciente variabilidad climática, la empresa presentó este mitigador biológico pensado para reducir las pérdidas provocadas por altas temperaturas y déficit de humedad. La tecnología apunta a proteger el potencial productivo en momentos críticos del desarrollo de los cultivos.
El producto se basa en un consorcio de tres bacterias extremófilas: Niallia circulans, Priestia aryabhattai y Bacillus haynesii. Estos microorganismos fueron seleccionados tras evaluar cientos de miles de candidatos provenientes de ambientes con condiciones extremas, como el desierto de Israel y regiones áridas del norte de Brasil.
Según explicó Rubén Netcoff, jefe de Producto de Bioestimulantes de Biomagna, estas bacterias desarrollaron una capacidad evolutiva para convivir con especies vegetales en ambientes hostiles. Además, colonizan la filósfera, es decir, el follaje de las plantas, y transfieren parte de esa resiliencia al cultivo.
Resultados comprobados y aplicación sencilla
Los ensayos realizados durante la última campaña en Argentina mostraron que Bioasis permitió recuperar rendimiento afectado por factores abióticos, como olas de calor y falta de agua. En trigo, las respuestas se ubicaron entre 490 y 500 kilos por hectárea, mientras que en maíz alcanzaron aproximadamente 800 kilos por hectárea.
En Brasil, el producto ya se consolidó comercialmente con alrededor de cinco millones de hectáreas tratadas cada campaña. Incluso en campañas influenciadas por el fenómeno El Niño, donde pueden alternarse lluvias irregulares y altas temperaturas, la tecnología se presenta como una alternativa para reducir el impacto del estrés ambiental.
Netcoff explicó que la recomendación es aplicar el producto entre 30 y 45 días antes del período crítico de floración, cuando existe riesgo de ocurrencia de eventos climáticos adversos.
Otra ventaja de Bioasis es su facilidad de uso. Es compatible con herbicidas, fungicidas e insecticidas, por lo que puede incorporarse a las aplicaciones habituales sin generar costos operativos adicionales.
La dosis recomendada es de 250 cm³ por hectárea. En trigo debe aplicarse durante el macollaje y, en maíz, entre los estadios V4 y V6.
Además, puede utilizarse con pulverizadoras terrestres, aviones o drones. Su formulación con bacterias endosporadas le otorga una elevada estabilidad dentro del envase y una buena tolerancia a condiciones adversas, garantizando su eficacia una vez aplicada sobre el cultivo.







