La Mesa del Trigo 2026 dejó un balance positivo para la cadena triguera argentina, con avances en comunicación, normativas, investigación y calidad del cereal.
Uno de los principales desafíos que surgió del encuentro es avanzar en la segregación del trigo para mejorar su posicionamiento en los mercados.
El encuentro reunió a más de 50 instituciones vinculadas a la cadena del trigo. Participaron entidades públicas y privadas, además de representantes de investigación, producción, comercialización e industria.
El secretario de Agricultura de Córdoba, el ingeniero agrónomo Marcos Blanda, destacó que la edición de este año marcó un cambio de enfoque.
Según explicó, durante años se discutieron acuerdos y planteos. En esta oportunidad se avanzó en acciones concretas con responsables, plazos y objetivos definidos.
Acciones concretas en comunicación, normativas y calidad
En la Mesa del Trigo 2026 se definieron distintos ejes de trabajo. Entre ellos se destacan la comunicación de la cadena, la actualización de normativas y el fortalecimiento de la calidad del cereal.
También se planteó potenciar la investigación mediante ensayos y el fortalecimiento de redes de trabajo entre instituciones. Otro de los puntos fue avanzar en la organización de Trigar 2026.
El encuentro contó con la participación de representantes nacionales y provinciales. Estuvieron presentes legisladores y funcionarios de las principales provincias trigueras. Entre ellas se destacaron Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, junto a otras regiones productivas del país.
La cadena estuvo representada en todos sus eslabones. Desde quienes desarrollan genética y semillas hasta productores, molinos y la industria de pastas.
Durante el encuentro también se analizó la campaña triguera. Córdoba alcanzó cerca de cinco millones de toneladas, una cifra relevante para los registros históricos. Sin embargo, surgió una preocupación vinculada a la calidad del cereal.
En algunas zonas se observó una marcada heterogeneidad. Hubo lotes con parámetros inferiores a los habituales, lo que encendió una señal de alerta en los mercados.
Uno de los ejemplos mencionados fue el de Brasil. Representantes de la cadena molinera brasileña señalaron que comprarán menos trigo argentino. Según indicaron, parte del abastecimiento se completará con trigo de Canadá para lograr mezclas que alcancen los parámetros requeridos por su industria.
Ante este escenario, uno de los planteos centrales de la Mesa del Trigo 2026 fue avanzar en la segregación del cereal. Los gobiernos de la Región Centro realizaron un pedido al Gobierno nacional. La propuesta busca incorporar el trigo segregado dentro de la nomenclatura de exportación.
Esta medida permitiría diferenciar partidas con características específicas de calidad. Entre ellas se destacan el contenido de proteína y gluten.
La segregación también podría generar un diferencial de precio para los productores. Además, facilitaría el acceso a nuevos mercados internacionales.







