La producción láctea argentina atraviesa uno de los mejores momentos de los últimos años. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), durante los primeros cuatro meses de 2026 el sector alcanzó el mayor volumen de leche registrado desde que existen estadísticas comparables, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido.

Hasta abril, la producción nacional acumuló 3,5 millones de litros de leche. Esta cifra se ubica un 9,3% por encima del promedio de la última década para igual período y marca un récord para la serie iniciada en 2015.

Además, la producción diaria promedio por tambo llegó a 3.287 litros. De esta manera, el indicador se ubicó un 27% por encima del promedio registrado en los últimos cinco años.

Actualmente, el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) contabiliza 8.813 tambos en actividad. Del total, el 83% se concentra en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Asimismo, estas provincias reúnen cerca del 90% de los más de tres millones de bovinos vinculados a la actividad.

Dentro de la estructura productiva nacional, la producción láctea se apoya en 18 cuencas lecheras, de las cuales 14 son relevadas mensualmente por la SAGyP. Estas regiones representan aproximadamente el 75% de la producción total estimada durante el año.

Córdoba se mantiene como la principal provincia productora. Sus cuatro cuencas lecheras aportaron cerca de un millón de litros en lo que va de 2026. Además, registraron un promedio de 3.666 litros por tambo por día.

Por su parte, Santa Fe relevó en promedio 2.735 tambos activos. La cuenca central santafesina fue la más importante del país en volumen de leche, con aproximadamente 663 millones de litros, equivalentes al 25% de la producción total registrada.

En Buenos Aires, aunque el número de tambos es menor que en las otras dos provincias líderes, se observan los mayores niveles de producción diaria por establecimiento.

 

Tambos más grandes y mayor productividad

Por otro lado, la actividad continúa mostrando un proceso de concentración productiva. La tendencia apunta a una mayor participación de establecimientos de gran escala y una reducción relativa de los tambos pequeños.

Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en 2010 los establecimientos que producían más de 10.000 litros diarios representaban apenas el 5% de la producción nacional. Sin embargo, hacia abril de 2026 esa participación se acercó al 30%.

En contraste, los tambos que producen menos de 2.000 litros por día perdieron 11 puntos porcentuales de participación dentro de la producción nacional. Como resultado, la estructura del sector exhibe mayores niveles de eficiencia y productividad.

 

Exportaciones en el nivel más alto desde 2012

Mientras tanto, el crecimiento de la producción láctea también se refleja en el comercio exterior. Entre enero y abril se exportaron 130.000 toneladas de productos lácteos, el mayor volumen para ese período desde 2012. La leche en polvo fue el principal producto exportado y explicó más de un tercio de los envíos al exterior.

Brasil se consolidó como el principal destino de las exportaciones argentinas. Hacia ese mercado se enviaron más de 60.000 toneladas, un volumen 40% superior al registrado en igual período de 2025. Además, las ventas más que duplicaron el promedio histórico de exportaciones hacia el país vecino.

Detrás de Brasil se ubicaron Argelia, Chile y China. Entre los principales compradores, solamente China mostró una disminución interanual en sus importaciones de productos lácteos argentinos. Durante el primer cuatrimestre adquirió un 35% menos que en igual período del año pasado.

Finalmente, el valor FOB de las exportaciones alcanzó los 455 millones de dólares. La cifra supera en un 17% el promedio de los últimos cinco años y en un 50% el promedio de la última década. Además, representa el valor más alto registrado por el sector desde 2014.

Fuente: BCR

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