Titán 900 fue presentada oficialmente por Richiger como un nuevo concepto en embolsadoras de forraje. El equipo incorpora importantes avances tecnológicos para mejorar la capacidad de trabajo, la transitabilidad y la seguridad operativa. Además, fue desarrollado para responder a las exigencias de las picadoras de última generación y de los contratistas que buscan mayor productividad.
La nueva máquina incorpora suspensión neumática, una innovación que aporta mayor estabilidad durante los traslados y reduce las roturas provocadas por la torsión del chasis. A su vez, cuenta con un rotor de grandes dimensiones accionado por un motor Scania de 350 HP, vinculado mediante un embrague hidráulico para alcanzar una elevada capacidad de embolsado.
Otro de los aspectos destacados de Titán 900 es su sistema de rotación de ruedas. Con un solo comando permite pasar rápidamente del modo transporte al modo trabajo, agilizando las operaciones y reduciendo los tiempos improductivos.
Gabriel Richiger, director general de Richiger Maquinarias, expresó su satisfacción por la presentación del nuevo equipo y destacó que el proyecto representa una apuesta estratégica para el crecimiento de la empresa.
“Le pusimos mucho esfuerzo al desarrollo y los resultados fueron muy buenos. Este producto tiene mucho futuro y refleja el camino que queremos seguir, con máquinas competitivas, de alta calidad y excelente desempeño”, dijo a Campo Directo.
El directivo explicó que el desarrollo estuvo enfocado en mejorar la transitabilidad, incorporar suspensión, aumentar la velocidad de traslado y permitir variar la altura respecto del suelo. Asimismo, señaló que todas esas mejoras se integran para ofrecer un rendimiento diferencial frente a las alternativas disponibles en el mercado.
Ingeniería pensada junto a los usuarios
El ingeniero electromecánico Oscar Franzotti, responsable de Ingeniería y Desarrollo de Richiger, indicó que el proyecto demandó aproximadamente dos años de trabajo desde que el directorio planteó la idea inicial.
Según explicó, el equipo de desarrollo mantuvo un contacto permanente con productores y contratistas para conocer sus necesidades reales. En consecuencia, el diseño se orientó a resolver problemas concretos del trabajo diario en el campo.
Franzotti remarcó que muchos integrantes del área técnica provienen del sector agropecuario y conocen de primera mano el funcionamiento de las máquinas. Por eso, aseguró que el proyecto se desarrolló sin restricciones innecesarias y con objetivos claros desde el inicio.
Por su parte, el ingeniero agrónomo Pablo Cattani, especialista en forrajes y director de Espacio Forrajero, destacó el posicionamiento internacional de la empresa y recordó que Richiger exporta maquinaria a mercados altamente exigentes como Estados Unidos, Oceanía y Europa.
Además, sostuvo que el crecimiento de la compañía se refleja tanto en la calidad de sus procesos industriales como en su capacidad para trabajar junto a los contratistas. En ese sentido, señaló que la empresa desarrolla soluciones en función de las demandas de los usuarios.
Finalmente, Cattani afirmó que Titán 900 no solo busca incrementar la capacidad de trabajo. También incorpora mejoras orientadas a la seguridad, la comodidad del operador, la reducción de los tiempos muertos y una mayor eficiencia durante todo el proceso de confección y embolsado de forrajes.







