La de las legumbres es una de las cadenas agroindustriales con mejores perspectivas frente al nuevo escenario económico argentino, según el economista Juan Manuel Garzón.
Durante la Jornada de Actualización Técnica de Legumbres organizada por CLERA en Salta, aseguró que el país atraviesa una transformación estructural basada en el equilibrio fiscal, la baja de la inflación y una mayor integración con los mercados internacionales.
El encuentro reunió a referentes de toda la cadena para analizar el presente y el futuro de una actividad estratégica para las economías regionales. A lo largo de la jornada se desarrollaron conferencias y paneles sobre producción, innovación, mercados y contexto económico, con especialistas nacionales e internacionales.
Garzón sostuvo que la economía argentina avanza hacia un proceso de estabilización que requerirá tiempo para consolidarse. Explicó que alcanzar una inflación anual de un solo dígito es posible, aunque recordó que las experiencias internacionales muestran que esa transición suele demandar entre dos y diez años.
El economista remarcó que el equilibrio fiscal es el principal sostén del programa económico. Señaló que mantener un Estado con superávit permitirá reducir la dependencia del financiamiento del Banco Central y consolidar la desaceleración de la inflación.
Además, indicó que una economía más estable cambiará la forma de administrar las empresas. En ese contexto, cobrarán mayor importancia la eficiencia productiva, los volúmenes de venta y la competitividad, mientras perderán protagonismo las estrategias asociadas a la inflación.
Un escenario más abierto para las legumbres
Otro de los ejes de la presentación fue la inserción internacional de la Argentina. Garzón afirmó que el país está dejando atrás una etapa de fuerte aislamiento comercial para avanzar hacia una mayor apertura.
En ese sentido, destacó el impacto positivo que tendrá el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Según explicó, la reducción de aranceles para productos como los porotos generará nuevas oportunidades para la cadena de legumbres en uno de sus principales destinos comerciales.
Sin embargo, advirtió que la apertura también implicará una competencia más intensa. Por ese motivo, sostuvo que las empresas deberán mejorar su productividad y optimizar costos para sostener su posición en los mercados internacionales.
Garzón también analizó la evolución futura del mercado cambiario. Explicó que la Argentina dejará de depender exclusivamente del agro para generar divisas, ya que el crecimiento de la energía y la minería aportará una nueva fuente de dólares durante los próximos años.
De concretarse esas inversiones, estimó que el país podría convivir con un tipo de cambio relativamente bajo en términos históricos hacia 2028. Ese escenario, indicó, obligará a fortalecer la competitividad mediante mejoras en eficiencia y productividad.

Al referirse específicamente al sector, transmitió un mensaje optimista. Consideró que las legumbres se encuentran entre las cadenas mejor posicionadas para aprovechar un contexto de mayor integración comercial, debido a su fuerte perfil exportador.
No obstante, insistió en que el éxito dependerá de la capacidad de adaptación de productores y empresas. En una economía más estable, afirmó, ya no alcanzará con administrar la inflación. El desafío será producir mejor, innovar y desarrollar nuevos mercados.
La jornada también incluyó la charla “Raspar, Sembrar y Ganar”, a cargo del exfutbolista Rolando Schiavi. Hijo de un productor agropecuario, compartió experiencias que vincularon el deporte con la actividad rural y destacó valores como el compromiso, la disciplina, la perseverancia y el trabajo en equipo para alcanzar resultados sostenibles.







