El crédito al sector agropecuario registró una fuerte recuperación durante el primer semestre de 2026. Según un informe de CONINAGRO, elaborado con datos del Banco Central, el stock de préstamos llegó a USD 12.303 millones a junio.
El crecimiento fue del 37% interanual. Esto significó una inyección adicional de USD 3.329 millones para las actividades agropecuarias y agroindustriales. Además, la participación del sector en el total de créditos de la economía argentina aumentó. Pasó del 28,7% al 30,5% en un año.
El financiamiento creció en la mayoría de las cadenas
El repunte fue generalizado entre las actividades analizadas. En total, nueve de las 12 ramas relevadas mostraron una evolución favorable.
La producción de frutas lideró el crecimiento, con una suba interanual del 125%. Luego se ubicaron la producción de granja, con un incremento del 88%, y el sector ovino, con una mejora del 80%. En cambio, los sectores porcino, vitivinícola y tabacalero registraron bajas inferiores al 10%.
Por su peso dentro de la economía agropecuaria, los cereales, oleaginosas y forrajeras concentraron uno de los mayores aumentos. Estas actividades incorporaron USD 1.597 millones de financiamiento, un 46% más que un año atrás.
Asimismo, las cadenas vinculadas con el procesamiento de carnes, frutos, legumbres y aceites sumaron USD 1.407 millones. En este caso, el incremento interanual alcanzó el 62%.
Ambos grupos explicaron la mayor parte del crecimiento total registrado durante el período.
Un nivel de crédito todavía limitado
A pesar de la recuperación, CONINAGRO advierte que el volumen de financiamiento continúa siendo reducido frente a la escala productiva.
En el caso de los granos, el stock de préstamos alcanzó USD 5.049 millones. Esa cifra representa apenas el 10,6% del Valor Bruto de Producción anual de los seis principales cultivos. Además, frente a una producción estimada cercana a 157 millones de toneladas para la campaña 2025/26, el financiamiento equivale a unos USD 32 por tonelada.
En la ganadería bovina, el stock de crédito llegó a USD 1.562 millones. Esto representa apenas el 7,4% del Valor Bruto de Producción de la actividad. Con un stock cercano a 50,9 millones de cabezas, el crédito disponible equivale a unos USD 30 por animal. Según el informe, ese monto apenas permitiría afrontar unos 15 días del costo de engorde de un novillito.
También se observa una situación limitada en otras cadenas. En el sector porcino, el crédito equivale a USD 9,4 por animal faenado. En tanto, en la producción lechera alcanza para cubrir apenas una pequeña fracción del valor generado por cada litro producido.
Dólares y tasas de interés
El informe también destaca la fuerte dolarización del financiamiento. El 64% de los préstamos destinados al sector agroindustrial se canalizó en moneda extranjera. La proporción fue todavía mayor en el sector cerealero. Allí, el 75% de la deuda se encontraba denominada en dólares. Por el contrario, el 36% restante correspondió a financiamiento en pesos.
En moneda local, la tasa de interés promedio subió del 49,3% al 52,4% interanual. El sector bovino enfrentó el costo promedio más elevado, con tasas cercanas al 59%.
El informe aclara que estos promedios todavía están influenciados por el fuerte incremento de las tasas registrado entre julio de 2025 y enero de 2026. Los nuevos créditos se ubican actualmente en niveles cercanos al 30%-35%.
En dólares, la situación fue diferente. La tasa promedio descendió del 7,8% en 2025 al 5,7% a mediados de 2026.
De esta manera, considerando una evolución interanual del tipo de cambio del 20,3%, el costo financiero equivalente en pesos se ubicó cerca del 29,7%.
Así, el informe de CONINAGRO concluye que el financiamiento en dólares resultó comparativamente más conveniente para los productores. No obstante, el crecimiento del crédito al sector agropecuario todavía no alcanza para cubrir las necesidades de producción, reconversión y expansión de las exportaciones.







