Las exportaciones de aceites vegetales argentinas atraviesan un año histórico. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los embarques de aceite de soja y girasol superarían los 4,7 millones de toneladas hasta julio, el mayor volumen registrado para este período.
Las exportaciones de aceites vegetales encuentran además un escenario favorable por la menor disponibilidad de producto en competidores clave. La pobre cosecha de girasol en Ucrania y un menor procesamiento en la región del Mar Negro redujeron la oferta mundial. Al mismo tiempo, la demanda alimentaria se mantuvo firme y los precios alcanzaron los niveles más altos de los últimos años.
El aceite de girasol argentino promedió US$ 1.290 por tonelada durante el año y llegó esta semana a US$ 1.330. Por su parte, el aceite de soja alcanzó un promedio de US$ 1.160 por tonelada. En paralelo, la comercialización de girasol en el mercado interno marcó máximos desde la campaña 1999/2000.
El Mar Negro vuelve a condicionar al mercado mundial
Sin embargo, la situación podría cambiar en los próximos meses. La nueva campaña de girasol en Rusia y Ucrania proyecta una recuperación del 18% de la producción. Si esa previsión se concreta, la mayor oferta podría moderar la firmeza de los precios. Aun así, la continuidad de los conflictos en la región mantiene elevada la incertidumbre.
Por otra parte, las tensiones geopolíticas también impactaron sobre el trigo. Los ataques en el Mar de Azov y las restricciones al tránsito de buques por el estrecho de Kerch complican la logística exportadora de Rusia, principal proveedor mundial del cereal. Como consecuencia, la cotización del trigo en Chicago subió más de 11% en la última semana y acumula un alza interanual del 34%.
En el mercado argentino, el ritmo de ventas de trigo continúa por debajo del promedio histórico. Todavía resta comercializar cerca del 29% de la producción, equivalente a unos 8 millones de toneladas.
Mientras tanto, el maíz comenzó a recuperar dinamismo comercial. Las fijaciones semanales volvieron a superar a las de soja por primera vez desde mayo. No obstante, la cosecha avanza con demoras debido a la elevada humedad y el progreso nacional continúa siendo el más lento de las últimas cinco campañas.
En contraste, la soja muestra un dato llamativo. Permanecen sin contrato unos 24,8 millones de toneladas, el mayor volumen registrado para esta época del año. Este escenario podría condicionar la dinámica comercial durante el segundo semestre.
Las exportaciones de aceites vegetales seguirán siendo uno de los principales indicadores para el mercado agrícola argentino, especialmente en un contexto donde la evolución del Mar Negro y la demanda global continuarán definiendo el comportamiento de los precios.
Para consultar el informe completo de la Bolsa de Comercio de Rosario, ingresar a: https://www.bcr.com.ar/es/mercados/investigacion-y-desarrollo/informativo-semanal/noticias-informativo-semanal/las-51







