La agricultura de precisión atraviesa una nueva etapa de evolución, en la que la inteligencia artificial, la robótica y el análisis de datos se consolidan como herramientas para mejorar la toma de decisiones. Esa fue una de las principales conclusiones que dejó el Congreso Internacional de Agricultura de Precisión (ISPA 2026), realizado en Porto Alegre, Brasil.

Campo Directo participó del encuentro, considerado uno de los principales espacios de intercambio científico y tecnológico del sector. Allí estuvieron reunidos especialistas, investigadores y empresas para debatir los avances que definirán la próxima generación de tecnologías aplicadas al agro.

El ingeniero agrónomo Fernando Scaramuzza, especialista en la temática, destacó que el evento evidenció el alto grado de madurez alcanzado por estas herramientas. Sin embargo, sostuvo que el principal desafío ya no es generar información, sino transformarla en decisiones que aporten valor al proceso productivo.

“La tecnología ya está disponible. Ahora el reto pasa por integrar los datos y utilizarlos para recomendar mejores estrategias de manejo”, explicó.

 

La inteligencia artificial y la rentabilidad, en el centro del debate

Según Scaramuzza, la inteligencia artificial fue uno de los ejes más relevantes del congreso. Lejos de reemplazar a los ingenieros agrónomos o a los productores, su función será potenciar el análisis de la enorme cantidad de información disponible.

Mapas de rendimiento, imágenes satelitales, análisis de suelo y registros históricos pueden integrarse mediante IA para generar recomendaciones más precisas y oportunas.

Otro de los temas centrales fue el manejo por sitio específico. En ese aspecto, los especialistas coincidieron en que el objetivo debe ser encontrar la dosis óptima económica y no necesariamente la máxima producción. Esa estrategia permite mejorar la rentabilidad sin perder eficiencia productiva.

Los drones, la robótica y la automatización también ocuparon un lugar destacado. Las investigaciones actuales ya no se enfocan únicamente en el monitoreo, sino también en la pulverización, la fertilización, la siembra y la implantación de cultivos de cobertura mediante equipos cada vez más autónomos.

Scaramuzza afirmó que la próxima generación de maquinaria agrícola será más precisa, eficiente y con mayores niveles de autonomía para ejecutar tareas en el campo.

Además, señaló que aún existen desafíos importantes para consolidar la agricultura de precisión. Entre ellos mencionó demostrar el retorno económico de las inversiones, mejorar la conectividad rural, fortalecer la integración entre plataformas digitales y maquinaria agrícola, avanzar en telemetría y ampliar la capacitación de técnicos y productores.

Como síntesis, indicó que el futuro de la agricultura de precisión dependerá de la integración entre la agronomía, la automatización y la ciencia de datos. El objetivo será producir más, con menores costos y un uso más eficiente de los recursos, contribuyendo también a una producción ambientalmente responsable

 

 

Compartir