Los precios del trigo alcanzaron máximos de tres años en Chicago, impulsados por la creciente tensión bélica en la región del Mar Negro. En Argentina, además, los valores a cosecha de maíz, trigo y soja llegaron a máximos de cuatro años.

El mercado internacional sigue con atención la evolución del conflicto entre Rusia y Ucrania. La posibilidad de nuevas interrupciones en los embarques genera preocupación entre los operadores.

A mediados de esta semana, los contratos de trigo registraron fuertes subas. El contrato más operado llegó a negociarse en US$ 274 por tonelada. Ese valor representa un incremento de US$ 18 por tonelada, equivalente a una suba del 7% frente al máximo registrado durante la semana anterior.

La Bolsa de Comercio de Rosario indicó que el movimiento respondió a un informe que señala que Vladimir Putin podría intensificar las hostilidades contra Ucrania. Esta posibilidad elevó el riesgo de nuevas dificultades para las exportaciones de granos.

 

El conflicto vuelve a impactar sobre la oferta mundial

La situación genera especial preocupación porque Rusia y Ucrania tienen un papel relevante en el comercio internacional de trigo.

Los ataques ucranianos contra las capacidades exportadoras rusas complicaron los embarques durante agosto. Según estimaciones de la consultora Sovecon, Rusia habría registrado su peor agosto en exportaciones desde 2010.

Ucrania también enfrenta dificultades. El país canalizaba cerca del 90% de sus exportaciones de granos a través del Mar Negro. La guerra obligó a buscar rutas alternativas para sostener los embarques. Entre ellas aparece el río Danubio, aunque su capacidad es considerablemente menor.

A este escenario se sumaron problemas logísticos vinculados con los bajos niveles de agua del río. La situación dificulta todavía más el movimiento de los granos ucranianos.

El mercado global enfrenta así una situación de estrechez inmediata de oferta. Una prolongación del conflicto podría mantener los precios en niveles elevados. Rusia, mientras tanto, busca alternativas para colocar su producción. Entre las opciones aparecen las salidas por el Mar Báltico y el Mar Caspio.

Los precios del trigo reflejan de esta manera la incertidumbre sobre la continuidad de los flujos comerciales. El escenario también vuelve a poner el foco sobre la importancia estratégica del Mar Negro para el abastecimiento mundial.

 

Maíz y soja también alcanzan valores destacados

El movimiento alcista no se limita al trigo. En Argentina, los precios a cosecha de maíz, trigo y soja alcanzaron máximos de cuatro años. En el caso del maíz, los futuros locales tomaron impulso luego de conocerse datos más ajustados sobre la producción estadounidense.

En A3, la curva de futuros se posicionó en su segundo punto más alto del año. El comportamiento refleja un mercado atento tanto a la producción norteamericana como a los acontecimientos internacionales.

El escenario combina factores productivos, comerciales y geopolíticos. Por eso, la evolución de los mercados agrícolas seguirá estrechamente vinculada con las noticias provenientes del Mar Negro y Estados Unidos.

Vea el informe competo aquí

 

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