La ganadería argentina atraviesa una nueva etapa impulsada por un escenario internacional favorable, mayor previsibilidad y un cambio de actitud de los productores. Para el consultor Víctor Tonelli, el desafío ahora es aprovechar esta oportunidad con más inversión, eficiencia y una visión de largo plazo.

Tonelli sostuvo que las condiciones del mercado mundial son muy distintas a las de dos décadas atrás y que las probabilidades de volver a atravesar una crisis similar son cada vez menores.

En ese contexto, aseguró que el principal cambio pendiente no está en la tecnología, sino en la mentalidad del productor. “Lo que hace falta es cambiar la cultura del productor, dejar de tener miedo y convencerse de que sí se puede”, afirmó.

Australia, un modelo para potenciar la producción

Para el especialista, Australia representa un ejemplo claro de cómo mejorar la competitividad de la ganadería sin necesidad de incrementar el rodeo.

Explicó que ese país produce prácticamente el mismo volumen de carne que Argentina con un stock bovino 40% menor. La diferencia radica en una mayor eficiencia productiva, una rotación más alta del rodeo y un peso de faena considerablemente superior.

Mientras en Argentina los animales se faenan, en promedio, con 236 kilos, en Australia alcanzan alrededor de 308 kilos. Según Tonelli, si Argentina adoptara procesos similares y mejorara sus niveles de eficiencia, podría aumentar la producción de carne en torno al 60%.

El consultor también observó un cambio de comportamiento entre los productores durante los últimos meses. A su entender, la mayor estabilidad política y la perspectiva de continuidad de las reglas de juego generaron un horizonte de mediano plazo que favoreció la toma de decisiones.

Ese escenario impulsó la retención de hacienda, la incorporación de inversiones y la adopción de nuevas estrategias productivas.

Tonelli remarcó que este proceso comenzó a consolidarse hacia fines de 2025 y que ya se perciben señales de mayor confianza en el sector.

Para el analista, la ganadería argentina cuenta con una oportunidad histórica para crecer. Sin embargo, advirtió que el verdadero salto dependerá de sostener el cambio cultural y avanzar hacia sistemas más eficientes, tomando como referencia experiencias exitosas como la australiana.

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